SANTIAGO, R.D. – Adolfo Hitler, fue un sanguinario y dictador que se ufanaba de haber dado orden y disciplina a Alemania.

Hitler, pequeño de tamaño, le llamaban «Lider», y la historia le recuerda por los grandes crímenes de lesa humanidad cometidos contra millones de Judíos.

Hitler, daba mucho énfasis a la publicidad, llegándose a hacer famosos los 11 Principios de la Propaganda Nazi, bajo el mando de Joseph Gabbes.

Abel Martínez en cambio, a nombre del orden ha desarrollado una política de abusos y atropellos que han estremecido a Santiago y el país.

Abel, mantiene una publicidad agresiva, donde invierte decenas de millones de pesos, utilizando en contra de sus adversarios algunos de los 11 principios de la propaganda Nazi.

Abel, sacó del Ayuntamiento a católicos y evangélicos, que por disposición del anterior Alcalde Gilberto Serulle tenían allí espacios para promover la palabra de Dios.

En la actual administración de Abel, se ha desatado una cruel cacería contra nacionales haitianos, la mayoría de estos documentados, a los que se les golpea y se les roban las mercancías.

Abel, de pequeña estatura, disfruta que se le llame «Lider», lo disfruta como si fuera un manjar de los Dioses.

La pregunta es ¿Son puras coincidencias, o sencillamente estamos ante la versión tragicómica del Adolfo Hitler?