
Lo que Piensa el Director del Municipalista Daygorod Fabián Sánchez
El ejercicio dilatado del poder, en el caso del PLD durante 16 años de forma ininterrumpida, obviamente trae corrupción.
Esta práctica ha permeado todas las instituciones tanto públicas como privadas.
Lamentablemente solo se sataniza la corrupción pública, la que al final del día termina beneficiando mayormente a entes privados.
Siempre hemos dicho que no tiene sentido perseguir y encarcelar si no se recupera lo robado. La cárcel no es el temor de los corruptos, el temor de ellos está en que se le quite lo que sustrajeron del erario.
La lucha contra la corrupción pública, en América y ahora en República Dominicana ha tenido un solo matiz: el show mediático.
La falsa idea de que con arrestos rimbombantes y exhibición militar en los allanamientos la gente se sentirá satisfecha y dirá que la justicia actúa.
No es así, menos ahora que tenemos un estado de calamidad económica. La canasta familiar está por las nubes y los productos de necesidad primera se han incrementado de forma desmedida.
El padre de familia, sin empleo, con carestía económica y que no tiene con qué llevar el pan a la mesa de su casa le interesa poco que suelten o tranquen a tal o cual corrupto, pues piensa en su problema inmediato: alimentarse.
Por eso los estudios científicos estadísticos muestran que la gente dice que su principal problema es el empleo y la alimentación.
Con judicialización de la política la gente no come ni soluciona sus males.
El orden de prioridades debería invertirse.
