Por Daygorod Fabián Sánchez
El Autor es Educador y Analista Político
Durante mucho tiempo se desarrolló la mística y pensamiento en el ideario del electorado de que un aspirante o candidato nacional o provincial debe ganar en su pueblo como evidencia de su liderazgo.
En ese sentido es preciso decir que de los tres aspirantes a Senadores solo uno ha hecho honor a esa idea. Heinz Vieluf llevó a la victoria en el año 2016 a Humberto Breton, un producto político difícil de vender en Guayubin y en el 2020 a Samuel Toribio, quien aparentemente estaba acabado políticamente.
EN GUAYUBIN GANÓ VIELUF EN LAS MUNICIPALES
Toribio venció con un 41.03% (PLD) a Bretón, que pasó al PRM y obtuvo un 34.01% y a Alexis Colón un 22.74%. Para todos resultó evidente que esa victoria la obtuvo Vieluf y su equipo, pues por lógica estaba obligado a ganar y así lo hizo.
EN CASTAÑUELAS MORENO NO MOSTRÓ LIDERAZGO
El PLD con Winston Álvarez como candidato obtuvieron un 54.26% frente a un 44.72% del PRM. Ahí el candidato era Chiro Cabreja, un excelente candidato, pero que lamentablemente arrastró con el nivel de rechazo de Moreno Arias. Moreno Arias estaba obligado a hacerlo ganar pero no fue así.
EN SAN FERNANDO PIMENTEL HIZO EL RIDÍCULO
En San Fernando la Fuerza del Pueblo y aliados llevó un candidato popular, capacitado y con experiencia en el cabildo. Nachito Martínez inclusive colocó en entredicho la posible victoria de Jesús Jerez, del PLD. Pero era labor de Héctor Rodríguez Pimentel apoyarlo logísticamente (recursos económicos) y hacer hasta lo imposible para que su candidato ganara, pero no fue así.
Estos casos nos llevan a preguntarnos:
¿Pueden ganar en la Provincia candidatos a senadores que no fueron capaces de ganar en sus pueblos?
