Por Daygorod Fabián Sánchez

La desesperación es parte del fracaso, acuñan los experimentados hombres y mujeres mayores de nuestra sociedad.

Así, me parece, está Luis Abinader por sostener en el tiempo sus buenos números en las encuestas.

Abinader no es un líder que concite simpatías en base al carisma o atractivo político, está encima porque el PLD está dividido en dos (El Danilismo y el Leonelismo (LFP)).

En el fondo el sabe qué significa el capitalismo de Estado. El costo de conquistar y movilizar el voto.

Cayó en la trampa del oficialismo y de Gonzalo Castillo «El Penco». Esto consistió en comenzar a dar, en medio de la crisis, así quien no de se ve como tacaño.

Leonel se ha mostrado más inteligente. Sugiere, aconseja y tiene más impacto mediático pues todo lo que ha dicho se cumple.

Luis en su afán de parecer héroe está muy errático y navegando en el terreno de lo inconsistente. Él debe dejar al gobierno que haga o no haga, pues es función del gobierno preservar la salud del pueblo.

Por El Municipalista

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