Por Santiago Rafael Caba Abreu
Yo sé que las garantías de los derechos fundamentales deben ser tutelados por los juzgadores, pero tratar de justificar una decisión amparada en  esos presupuestos, obviando valorar las pruebas o descartando las mismas sin hacer un análisis topográfico del recorrido motivacional de ésta, es un pecado.
Con tristeza vi descargar por insuficiencia de pruebas a dos delincuentes que le arrancaron la vida a un joven, prácticamente un niño en Palo Verde, donde se presentó el arma homicida, la cual había sido robada en un atraco por los homicidas, se escuchó al dueño del arma identificar a los atracadores, mismos acusados del homicidio y a quienes se les ocupó el arma en un registro de personas, arma sometida a la experticia de balística que determinó ser la que disparó el proyectil que mató al joven, se escuchó el testimonio de una señora a la que atracaron ambos antisociales momentos antes del crimen e identificó a éstos como los autores de dicho atraco y quien también señaló que los mismos salieron en dirección o por el callejón hacia donde ocurrió el hecho de sangre, quien además dijo haber escuchado el disparo.
De todo ello, lo más elocuente de tener jueces que deben revisarse, es que, cuando describen o identifican a los imputados en la sentencia de marras aludida, a pesar de que éstos nunca presentaron ningún documento de identidad personal, oigan bien, «ningún documento que los identificara», los describieron, esas funestas juezas, como «comerciantes».
Ahora se está conociendo un recurso de apelación ante la Corte de Apelación de Montecristi, interpuesto por el Ministerio Público y los familiares de la víctima, pero el mismo se ve frustrado, porque los beneficiarios de la sentencia referida, no aparecen, y está ordenado su arresto por haber sido declarados en rebeldía.
Saben qué pasó, pues les digo que uno de los asesinos, atracadores y ladrones, que seguían azotando la provincia de Montecristi con sus fechorías, fue muerto cuando intentó robar en la ciudad de Villa Vásquez, es lo último que se sabe.
Y yo me pregunto: usted Magistrada, la que decidió ese caso, como se siente, tiene su conciencia tranquila, ha dormido bien después de esa decisión, estás feliz con su obra o no debería renunciar?.

Por El Municipalista

Para información y Denuncias 829-268-1994 Whassapp