Por Daygorod Fabián Sánchez, Educador y Analista Político
Siempre que un gobierno ejerce de forma dilatada el poder deja huellas, buenas y malas.
La obra en materia de construcción del Dr. Joaquín Balaguer es innegable e imborrable. Por eso al poco tiempo del PRD, de ese entonces, ejercer el poder y no superar esa obra en materia de infraestructura no logró tener nada que exhibir, más que sus luchas internas. Esto le costó el poder.
El PLD, bueno o malo, ejerció la primera magistratura gubernamental durante 16 años de forma consecutiva. No hay un solo rincón del país que no tenga alguna obra hecha por el PLD tangible e intangible. En materia social, aunque en muchos casos no se justifica, la mano del plan de asistencia llegó a alguien necesitado/a.
El nuevo gobierno ha tomado el camino equivocado. A cada solución que se le buscó a un problema de forma parcial o total, el gobierno en vez de reforzar prefiere añadirle un problema a la solución.
Citamos un ejemplo. El estado es el ente encargado de facilitar el acceso a los servicios para cada ciudadano, más aún si es de escasos recursos. En el marco de la pandemia el anterior gobierno otorgó ayudas sociales para los trabajadores informales y los desempleados.
Actualmente esas ayudas les han sido retiradas.
El gobierno actual piensa que cambiándole el nombre o eliminando lo hecho por la gestión anterior, con eso su gestión será eficiente.
Jura que por la gracia divina y la providencia todo le saldrá bien, con el simple hecho de criticar todo lo anterior.
Los que se eligen, mediante el sufragio no se eligen para señalar lo malo del que se fue, se eligen para solucionar, pues el gobierno actual decía que tenía un plan y una solución a cada problema.
