
Por Fernando Peña: Si torpe e irracional políticamente ha sido decisión de enfrentar a Miguel Vargas, más torpe es esa pretendida repuestas a mi artículo de opinión.
Veamos:
La política no puede ser una mascarada, una simulación, para engañar desprevenidos.
¿Por qué desarrollar una cadena de agravios y ataques histéricos contra el presidente y nuevo líder del PRD? ¿Por qué ahora y no antes?
Es lamentable tener que dedicarle tiempo a esto cuando hay millones de dominicanos y dominicanas que la están pasando muy mal y que el PRD no puede distraerse de sus objetivos de organización, adecuación y crecimiento para de forma organizada debatir ideas, propuestas y denuncias ante tan grave situación que atraviesa el país.
Ese debe, es y tiene que ser el objetivo, la actitud de todo buen perredeista antes de pensar en canonjía, dinero y posesiones partidarias individualista.
Dividir o pretender dividir, atacar vil y cobardemente al presidente del PRD, Miguel Vargas, que es lo mismo que atacar al PRD, en una vía de distraer a la organización, es un crimen, no porque tenga posibilidad de triunfos antes sus malos pasos, sino porque hacen ruido alocado y porque deben poner los pies sobre el país y sus problemas, el momento en la nación no es apocalíptico, pero se acerca.
Hay sobre el país digamos, material inflamable: muchas privaciones materiales, mucho dolor social en medio de la pandemia, mucha agresividad desde el gobierno contra la clase política y partidos que amerita de unidad, conciliación, trabajo y fortalecimiento partidario.
Bien hace el PRD y sus autoridades en no hacer caso y seguir su cronograma de actividades, adecuación de su dirigencia, organizar y hacer crecer el partido.
Bien en no hacerle caso, en no hacer nada para tranquilizar a las fieras desestabilizadoras con dosis de diálogo y reconciliaciones.
Ahora me doy cuenta que es correcta la posición.
Primero, era que Fiquito debía sustituir a Miguel Vargas para salvar al PRD, Miguel es el causante de todos los problemas que ellos indilgan a la organización, o sea, Miguel dirigió solo, Miguel no delegó en Fiquito y otros el partido, las tareas partidarias de organización y crecimiento partidario.
El error de Miguel Vargas fue ese, creer en ellos, darle todos los poderes, recursos y posiciones.
Porque se dedicaron a sus diligencias personales en el gobierno del acuerdo con Danilo Medina al extremo que se repartieron los puestos y empleos entre familiares, amigos y amigas dejando a la militancia y dirigencia en el aire.
Abandonaron al partido, y Miguel en generosidad creyó en ellos, se dedicó a hacer una gestión histórica en el Ministerio de Relaciones exteriores, abalada incluso hasta por sus adversarios, pero descuidó la parte política partidaria, creyó que ellos hacían el trabajo y cuando se dio cuenta era tarde, ya el daño estaba hecho y querían completarlo enfilándola contra su mentor y protector, cuantas ingratitudes da la política.
Revistieron su actitud de que había que renovar la dirección, que había que salir del causante de todos los males del PRD, que el compañero Fiquito es la salvación, el mismo que no hizo nada en los años anteriores, el mismo que recibió todo el apoyo del presidente y nuevo líder del PRD, Miguel Vargas.
Fueron tan osado que plantearon que era ya, que había que hacerlo ahora, no en el 2023 cuando manda los estatutos y reglas partidarias.
Desconfiaban de que el PRD con Miguel Vargas a la cabeza volvería a recuperar su legitimidad de partido mayoritario.
Y Miguel Vargas lo logró.
Entonces, ahora han cambiado el objetivo, ahora es que” Los fondos destinados a los partidos es para la formación de los militantes, para la organización y para gastos administrativos”. Y quien demuestra que no se está haciendo así, de manera planificada, gerencial y disciplinada.
Ahora, el objetivo es tras los recursos, tras las partidas presupuestarias. El dinero.
Agregan que “El presidente del PRD tiene sus funciones, el Secretario Nacional de Organización las suyas y así cada dirigente”. Muy cierto. Y Fiquito debe asumirla de manera institucional, no creando grupo, sino aplicando la agenda, el cronograma de reuniones del PRD, de su reorganización, adecuación y crecimiento.
Seguro que, si Fiquito como director de organización va a las reuniones, hace sus planteamientos, se somete a las directrices partidarias y hace el trabajo de organización institucional recibirá los recursos necesarios, adecuado para esos trabajos políticos.
Salirse de ahí es hacer causa común contra los enemigos del PRD.
Al no asistir a las reuniones, al no planificar con la dirección del PRD la agenda, al no hacer el trabajo que emanan del partido, el compañero Fiquito Vásquez se sale de lo que estable la ley y los estatutos del partido.
En ningún momento en mi artículo denoto, hablo mal o descalifico al amigo y compañero Fiquito Vázquez.
No es mi estilo, ni nunca asumo temas personales ni vileza contra los que piensan de manera circunstancial contrario a mí.
Si como dicen en su escrito respuesta “ Fiquito no le ha pedido a nadie ni que le hagan su trabajo ni que asuman su responsabilidad”, debe entonces amonestar a los que en su nombre hacen sueltos y asumen la injuria y calumnia contra el PRD y sus autoridades, contra el presidente y nuevo líder del PRD, Miguel Vargas. Que le quite ese trabajo que hacen en las redes y que vaya Fiquito a las reuniones, se reúna con la institucionalidad partidaria para asumir la agenda y el cronograma del partido. Sencillo.
Aquí todos los perredeistas que están en la organización somos y hemos sido verticales, asumimos nuestras responsabilidades de ahora y siempre. Y el mayor ejemplo y sacrifico lo ha asumido el presiente Miguel Vargas, a quienes propios y contrarios lo han vilipendiado, calumniado y azotado políticamente de manera vil.
Si hay problema, usted compañero y amigo Fiquito Vásquez es parte del problema.
Por último, a los enojados por mi artículo sobre Fiquito, jajajja, les pido perdón de buena fe, pero a la realidad y la verdad no se le debe uno esconder. Nuestro líder y prócer de siempre Peña Gómez asumió el perdón hasta con sus más enconados adversarios. Como buen cristiano sabía que el cristianismo es una doctrina del perdón que puede borrar el pasado.
Pero en la práctica política no se puede dar lo hecho por no hecho. Y los hechos narrados por mi están ahí.
Lamentable por los viejos políticos tradicionales que piden a gritos que les regresen lo que abandonaron.
El presiente y nuevo líder del PRD, Miguel Vargas, a tono con la militancia y dirigencia solo sabe y habla de disciplina partidista, de la unidad por la organización, adecuación y crecimiento partidario.
¡A seguir trabajando perredeistas!
