A un año de la victoria del PRM ¿Llegó realmente el cambio para los perremeistas?

Por Daygorod Fabián Sánchez, Educador y Analista Político
Un día como hoy, 5 de julio, pero del año 2020 se celebraron unas elecciones extraordinarias en República Dominicana.
Se enfrentaron tres (3) fuerzas políticas: El PLD con Gonzalo Castillo, el PRM con Luis Abinader y la Fuerza del Pueblo con Leonel Fernández, quien había salido del PLD, fruto de un fraude que le consumaron para imponer a Gonzalo Castillo.
Esa división abrió las puertas para la llegada al poder de Luis Abinader, ya que todo el mundo sabe que el PLD unido y desde el poder era invencible, solo la división lo sacaba del palacio.
Luis Abinader y su equipo esgrimieron el argumento de que los perremeistas irían todos a disfrutar del Estado, de hecho hasta un spot audiovisual llegó a realizar Abinader donde les decía a sus delegados que defendieran el voto, que todos serían nombrados con buenos salarios.
Todo comenzó a notarse extraño cuando antes de tomar posesión formalmente, vía twitter, Abinader comenzó a designar gente que honestamente no trabajó por el denominado CAMBIO y nunca se supo de ellos/as hasta el día de su designación.
Se formó un gabinete elite de la burguesía que en nada se parecía a la base social que le brindó apoyo al PRM y a Luis Abinader para sacar el PLD del poder, luego de 16 años de ejercicio gubernamental en forma consecutiva.
Durante meses se excusaron los funcionarios en una burocracia ficticia para fines de nombramientos, pero la realidad es que los que fueron designados no conocen al PRM medio y bajo y por ende estos llevaron una agenda personal, alejada de los intereses políticos del hoy partido de gobierno.
Además las dos principales autoridades del PRM, José Ignacio Paliza (Presidente de esa entidad) y Carolina Mejía (Secretaria General), fruto de sus ocupaciones en sus cargos respectivos en el Estado, uno Funcionario del Palacio y otra Alcaldesa del Distrito Nacional, han dejado sólo al PRM institucional.
Los perremeistas no tienen ni donde ir a reclamar ni quien los escuche.
Por eso las redes sociales se han convertido en el espacio de respiro y desahogo para ellos.
Ciertamente podemos decir que el CAMBIO no ha llegado a los perremeistas.
