Acotaciones políticas para el PRM sobre el caso Moreno Arias

Por Daygorod Fabián Sánchez, Educador, Analista Político, Director del Municipalista.

El Caso Moreno Arias coloca en evidencia lo ineficiente de la política comunicacional, en Montecristi, de ese partido. Básicamente son unos ineptos los comunicadores (nuevas bocinas) de ese partido, que no han podido ni siquiera aplacar el problema de su Senador.

Lo acaecido con el Senador nuestro (de la Provincia) coloca en el escenario una  verdad implícita que nadie quería decir: los enemigos de Moreno son sus propios compañeros pues ¿Por qué no han emitido una voz de aliento al Senador? ¿No es extraño tanto silencio de sus compañeros legisladores y dirigentes? ¿Por qué el partido no se ha reunido para ver como contrarrestar el golpe mediático que hay y el que viene?

Un político es una marca personal, es un producto que se vende a la población. No estamos en el año 2000 época en la que se podía hacer de todo y nada quedaba grabado. Ir a buscar a un preso amigo es una acción cotidiana, pero ahora eso se graba y perjudica.

Luis Abinader y el PRM han dado muestras de tenerle miedo a la presión mediática y a los denominados comunicadores independientes, lo que significa que la sanción vendrá en el caso Moreno.

Sin embargo siendo el único senador en décadas que han tenido acá en Montecristi lo están dejando solo presencial y mediáticamente, pues no tienen las destrezas para enfrenar la situación.

Esto prueba mi tesis de que los nuevos comunicadores y funcionarios no saben ni mierda de marketing político.

Finalmente más allá de si el Senador Moreno Arias cambia o no de actitud, sucederá lo siguiente: Durante los próximos meses ningún ministro lo querrá cerca para evitar la presión mediática, tampoco sus compañeros de partido, lo que generará aislamiento y pérdida de poder.

Lo que más le afectará es la inexperiencia, ineptitud y desconocimiento de sus estrategas (si los tiene) y comunicadores que no sabrán como revender un productor político y colocarlo en la psiquis no del electorado, sino del presidente, que según me dicen está bien molesto.