¿Annabelle, la muñeca diabólica escapó del museo de los Warren?


Una muñeca con una posesión diabólica en su interior inspiró toda una saga de películas de terror y es una de las protagonistas de “El Conjuro”: Annabelle ahora está preocupando a miles ante su aparente desaparición del museo de los Warren, los investigadores de sucesos paranormales. En redes sociales, miles de usuarios se debatían entre el miedo y la sorpresa de imaginar que la muñeca no esté en la fortaleza que construyeron para evitar que, como en las películas, ocurran cosas lamentables.

Annabelle permanece desde hace varias décadas en una caja de cristal donde también están guardados cientos de objetos malditos que los Warren cuidan con extremo recelo por el poder maligno que poseen. Si bien el rumor se extendió con fuerza en plataformas como Twitter, llegando a posicionarse en el tope de los Trendic Topics, no hay nada de qué preocuparse pues solo se trata de una noticia falsa.

El nombre Annabelle ya tiene más de 191 mil menciones en la plataforma virtual y se posiciona en buscadores de webs. Una rápida revisión al feed de Twitter bastará para ver los cientos de memes y gifs que han compartido los usuarios al imaginar que la muñeca no esté en el museo de los Warren. Pero “Annabelle” es el nombre que le dieron en Hollywood para llevar al cine la críptica historia de Raggedy Ann, la real.

Las películas protagonizadas por Patrick Wilson y Vera Farmiga, que interpretan a Ed y Lorraine Warren, respectivamente, ya han ganado más de 250 millones de dólares en todo el mundo. Además, los fanáticos esperan para el último trimestre de este 2020 el estreno de la tercera entrega de “Annabelle” que en su versión real sigue resguardada en el museo y bendecida cada mes por un sacerdote.

De acuerdo a la versión de los Warren, la muñeca llegó a manos de una enfermera en 1968 y fue bautizada originalmente con el nombre de Raggedy Ann. En aquel entonces se cree que el juguete comenzó a comportarse de manera extraña cambiando de lugar, hasta que un psíquico le indicó a la enfermera que había sido poseída por el espíritu de una niña muerta llamada “Annabelle”. En las películas y la vida real es el único objeto del museo que está sellado en una caja con una clara advertencia: no abrirla en ninguna circunstancia.

@elintransingente