Charlie Mariotti está, pero no está

Por Rafael Grullón

Acudimos una vez con Diomedes Núñez Polanco y la Fundación Juan Bosch a Puerto Rico al acto de desvelar un busto de Juan Bosch en la biblioteca Carnegie, donde Don Juan escribió que volvió a nacer al transcribir allí los papeles de Eugenio María de Hostos.

Como se celebraron varias actividades, se hizo una en la Universidad de Puerto Rico. Al estar allí alcanzamos a ver la biblioteca de la universidad y depositamos un libro nuestro. Meses después nos llegó una carta aquí en país de la Universidad dando acuse de recibo y las gracias por la entrega de la obra.

Ahí, comprendí lo muchos que nos falta a nosotros, donde a las instituciones y a las personas llegan documentos escritos, que nunca se sabe del acuse de recibo.

El único ejemplo positivo fue de César Pina Toribio, quien, al recibir dos libros, dos veces recibimos de él una carta de acuse de recibo. En estos días Daniel Cruz, todavía en Vanguardia del Pueblo, nos escribió para decirnos que no era cierto lo que había escrito, de que había obstáculo, dificultad para ver a Danilo Medina, aunque nos aclaró la importancia de hacer citas, ya que en unas cartas históricas que había revisado de Juan Bosch, el maestro daba cuenta que en México cuando un hermano va a visitar a otro, debe hacer una cita. Pero si usted va a hacer ahora una cita con Charlie Mariotti, muy agradablemente le contestan que él no recibe por cita, sino a todo el que llegue.

El único problema de eso, es que él solicitante debe coger para allá sin tiempo, sin saber si está allí, cuántas reuniones tiene y si se presentan miembros del Comité Político urgentes. El secre debe cambiar ese procedimiento, ya que parece muy popular, pero poco efectivo para el que quiera verlo