¿Creía el Doctor Balaguer en Dios?

Por Rafael Grullón

Clarita saltó de una desconocida comunidad de Haina, donde unos respiran el humo de las fábricas y otros se engordan de riqueza, a hacer dependiente de su sazón al Doctor Balaguer. Temprano en la mañana salía de la Máximo Gómez 25 en un carro del concho a comprar fresca la carne al Mercado Modelo para la «compaña» de la comida del doctor.

Nadie supo en el Mercado Modelo para quién era la carne, pero la travesía en un carro de concho terminó cuando fue atropellada y el Doctor se enteró de su peregrinar a pies hacia el mercado y le asignó un vehículo con un chofer. Un amigo carpintero de Haina le construyó un cajón de madera en el cual guardaba y transportaba la comida en los viajes del Doctor, que no almorzaba en ningún sitio, sino eran «los cocinaos» de clarita.

De tanto viajar con Balaguer, ella venía el día que el helicóptero se cayó. «La Virgen nos lo salvó», dijo al narrarnos el hecho. La virgen que estaba en espaldar de la cama del doctor Balaguer no era La Altagracia, creo que la Virgen de Guadalupe. El desplome en estos días de teleférico en Italia donde murieron 12 y el show paralelo del fin de semana aquí en el país cuando un grupo quedó atrapado en el de Puerto Plata, nos recuerda la de declaración de sus creencias por parte del Doctor Balaguer, quien habla que en el mundo existe la ley en serie, que se expresa en la repetición de hechos similares uno detrás de otro en la misma fecha.

Pero cuando Trujillo le preguntó al Doctor Balaguer si creía en Dios, contestó «Aunque no creyera, tengo que vivir como si creyera».