DE CIRCO Y CIRQUEROS
Por el Dr. Demetrio Castro Montolio. Analista Político, Dirigente de la Fuerza del Pueblo, Empresario
En el circo político dominicano se recurre con frecuencia a la especie de la sorpresa encontrada en las instituciones públicas al realizarse un cambio de gobierno. En ocasiones magnificada como en el caso del Ministerio de Educación donde se afirmo que no había un plan para iniciar el año escolar.
Se asume que para hacer una oferta electoral a la población, hay que hacer un análisis del contexto local y global, y que se llega al gobierno con una visión clara y un plan o programa apropiado para la circunstancia del relevo.
Una segunda pifia fue la de anunciar el inicio del año escolar de forma virtual, dotando de computadoras y tabletas a 2.8 millones de estudiantes, con una inversión de 27,000 millones de pesos.
Hay que señalar que el ministro saliente informo de la entrega de unos 400,000 equipos digitales y que dejo en almacén 189,000 laptops, netbooks y tabletas.
Con la inversión anunciada por el actual ministro, se confirma el desconocimiento de los avances en termino instituciones del país en los últimos veinte años, dentro de los cuales esta la Ley No. 340-06 sobre Compras y Contrataciones de Bienes, Servicios, Obras y Concesiones y los reglamentos de aplicación.
La educación desde la antigüedad, es una de las áreas más sensibles en la construcción y desarrollo de una sociedad.
El apego de los chinos por la educación y el trabajo, se corresponde con una tradición histórica, desde Confucio, en el siglo V antes de Cristo. “Si tu objetivo es progresar un año, siembra trigo. Si tu objetivo es progresar diez años, siembra árboles. Si tu objetivo es progresar cien años, educa a tus hijos.
Desde que el rey Federico el grande (1712 – 1786), de Prusia, en el siglo XVIII, introdujo el “modelo Prusiano”, con enseñanza obligatoria y gratuita a todos los niños, cumplimiento de horarios y respeto a la autoridad. Con el objetivo de crear una clase trabajadora dócil y disciplinada. Los fundamentos de este modelo educativo, adoptado a nivel universal, se han mantenido intactos a través de los años.
Esta cultura educativa forjada durante centurias necesita del concurso interdisciplinario de los mejores actores de sociedad. En los actuales momentos es indispensable contar con un plan de contingencia que incluya varias modalidades desde la educación a distancia hasta la educación presencial allí donde las condiciones sanitarias lo permitan.
La Oficina Nacional de Estadística (ONE) en su informe “Dominicana en cifras 2019”, establece que para el año 2018, el 31.6 % (35.1 % en la zona urbana y 16.5 % en la zona rural) de los hogares a nivel nacional tenían conexión a Internet.
Según la ONE, la provincia de Montecristi tiene 38,981 hogares, y según la compañía de teléfonos el número de cuentas de acceso a internet (fijo) es de 3,836, en toda la provincia al mes de diciembre de 2019.
En la toma de decisiónes hay que tener en cuenta los beneficios sociales de la educación, ponderar la brecha digitar, el acceso a las Tecnologías de la información y la Comunicación (TIC), la conectividad, la creación de aulas virtuales y la formación de los docentes en metodologías tecno-pedagógicas.
De acuerdo a las condiciones materiales de existencia de las comunidades, ponderar los medios digitales, televisión, radio, y si las condiciones lo permiten también la presencial.
La educación es un derecho constitucional y la responsabilidad del gobierno y de la sociedad es evitar las exclusiones. Tiene que crearse una mesa permanente de Salud y Educación entres otros actores sociales, para monitorear de cerca la salud de los estudiantes en relación a la Pandemia que nos afecta, y el gobierno como parte de la respuesta debe considerar el nombramiento de médicos y enfermeras en los centros educativos para velar por la salud de la población escolar.
Que esta adversidad que nos agobia, sirva para fortalecernos como sociedad y evitar que se convierta en un círculo vicioso de circo y cirqueros.
