
Por Daygorod Fabián Sánchez, Educador, Analista Político, Director del Municipalista
Una de las anestesias para mantener dormida la protesta social es el acceso a buen precio de los productos de primera necesidad.
Esa anestesia pierde su efecto al incrementarse la dificultad de conseguir esos productos.
Se ha evidenciado en las ultimas semanas un aumento del arroz, el pollo, los huevos, los plátanos, el aceite, el guineo y otros rubros de la canasta básica familiar.
Estos aumentos justificados o no constituyen un óbice en la alimentación de la familiar dominicana.
Se hace necesario que el gobierno, mediante los mecanismos que considere menester y conjuntamente con los productores, vendedores y distribuidores de esos productos, reduzca los precios de los mismos.
La familia dominicana está en uno de los peores momentos de su historia, fruto de la pandemia, que ha mantenido paralizado el motor económico del país.
Se hace necesario que en medio de la crisis, una necesidad tan elemental como comer, sea de fácil efectuar.
