El evangelio según la Marcha Verde.

Por Juan Carlos Espinal.
En los últimos años se ha escrito mucho sobre los grupos de sociedad civil como la Marcha Verde. Por lo común, cada ONG cree que tiene especial importancia para las necesidades y exigencias de la sociedad. En la era de la información digital el gobierno del PRM pauta la música que bailó la Marcha Verde de manera consciente y deliberada.
Ese tipo de estrategia empresarial satisface las principales necesidades de los grupos económicos que tienen que hacer frente a la ley. En esa situación las ONGs y los medios presionan al PRM mediante la amenaza de declarar la protesta que a su vez induce al lobbie empresarial del CONEP y reestablecer el orden.
De ese modo el gobierno de Abinader se ve ante la alternativa de modificar su política o perder apoyos. Este guión corporativo de democracia mediática predomina en la política Dominicana. En otros estados de América Latina y el Caribe se pueden encontrar muchos otros ejemplos.
La Marcha Verde es una demostración de que el poder empresarial estimula la presión de los grupos económicos a expensas de la autoridad política. La intervención de la sociedad civil en política señala el final de una secuencia de estabilidad.
Cierto es que en la sociedad civil hacen falta grupos rebeldes que posean virtudes que desde la franca exposición derriben los mitos del neoliberalismo cultural. FINJUS es una ONG de diversas camarillas auspiciada por un grupo económico del sector financiero que explora un país intervenido por el FMI y las multinacionales, por ejemplo. ANJE desarrolla una presión social más competitiva aunque es víctima de aquellos.
Las causas de la mala imagen de los gobiernos casi siempre se encuentran en las condiciones sociales, políticas y económicas existentes. Estas causas son suficientes para una insatisfacción en gran escala.
La Marcha Verde está compuesta por diversos núcleos de la burguesía liberal con discrepancias entre sí aunque se reconocen como un movimiento social . De este modo su legitimidad se desarrolla en base a desempeñar papeles pre establecidos dentro de la movilización política.
El fracaso de la sociedad civil en el gobierno del PRM deriva precisamente de su incapacidad para solucionar el problema de la ingobernabilidad política. Por una parte les falta el impulso y la flexibilidad necesarios para detener la movilización de nuevos actores sociales que ingresan en el campo de la política y por otro lado carecen del liderazgo popular para encabezar la oposición.
A menudo sus posiciones son extranjeras. Y con ayuda extranjera tratan de establecer el orden político interno . Hay que decir que Marcha Verde se debe al hecho de que la clase media estaba bastante mejor en 2020 que la década de 1980 y 1990. El grupo de pensamiento del centro Montalvo se ha convertido en el símbolo del progresismo liberal dentro de esas tendencias.
Por razones tácticas e ideológicas los grupos de presión de la sociedad civil tienen como meta ensanchar la participación política, atraer a los núcleos de izquierdas y con ello acrecentar su influencia en el poder Judicial.
En algunos casos, existen oficinas de abogados dispuestos a judicializar los expedientes políticos del ministerio público pero en la mayoría de los casos el trabajo de plomería conduce a la comunidad política a las cabinas de radio y los estudios de televisión. La característica distintiva de las ONGs nos plantea la existencia de extremistas y moderados.
La embajada de Estados Unidos en el país orienta políticamente a esos grupos económicos de sociedad civil absorbidos por las empresas de Herrera, las universidades privadas y las fundaciones culturales. La riqueza y el poder de clase juegan un papel importante en todas sus manifestaciones convencionales.
La pérdida de la capacidad de análisis frente a la crisis estructural del neoliberalismo se ha convertido en la primera fase de su auto destrucción. Es posible que en estos momentos el oficialismo peremeista haya tratado de prescindir de ellos.
Las tres causales son un punto de quiebre.