El Fraude Democrático

Por Daygorod Fabián Sánchez, Educador y Analista Político

La palabra fraude hace alusión a un engaño o estafa con relación a un planteamiento inicial.

El fraude electoral es una práctica común en muchos países en vías de desarrollo. Desde la parcialidad de los árbitros hasta la compra de conciencia se puede considerar como fraude.

Pero existe un nuevo criterio denominado fraude democrático, también es conocido como la dictadura de la mayoría.

Si la mayoría emite el voto por un candidato en verdad no emite el voto por el candidato, lo hace por una propuesta o programa de gobierno.

En ese programa puede prometerse el reducir el costo de la vida, generar empleos, construir obras de infraestructura, pagar menos impuestos, mejorar la calidad de la enseñanza y de los servicios de salud, entre otros.

Si un candidato luego de obtener el voto de la mayoría, sea mayoría simple o en el método de doble vuelta electoral (50 más uno), no cumple con lo prometido eso es un fraude democrático.

El candidato debe cumplir con lo que prometió, al no hacerlo entonces ha engañado al pueblo.

El engaño en la mayoría de casos es ocultado a través de la prensa con el bombardeo de información, a través de la justicia con la judicialización de los casos (lawfare) para usar armas jurídicas contra adversarios políticos o mediante la excusa de querer culpar a otras gestiones de gobierno de lo que sucede en la actualidad.