El Rol del Líder Político como Candidato

El rol del líder político como candidato electoral, orientado hacia los potenciales votantes de sus propuestas de acción política, le es preciso complementarla como un «Constructor de equipos», orientando su actuación hacia su objetivo electoral, los elementos políticos que conforman los equipos de trabajos por él dirigidos, serán determinante para lograr las metas propuesta.

El liderazgo político significa un serio análisis que conforman las bases de sus rasgos de identidad, su estilo de pensamiento y orientación hacia los demás.

El rol facilitador del líder político como desarrollador de actores políticos, en aquello que debe hacer para transformar en «Talentos Políticos de la campaña», los Talentos Individuales de su equipo y con ello obtener provecho electoral. Como un actor político candidatéable y precisamente para serlo, el líder político necesita gestionar el talento puesto a su disposición y así potencializarlo.

Liderar significa guiar, indicar o conducir. Como un Constructor de equipos, el líder político lidera con y para el proyecto político en común. Lidera facilitando y convenciendo desde la autoría y no haciendo esfuerzos desde el caos y la inconsistencia.

El Liderazgo Político Facilitador se basa en unas líneas básicas de actuación dentro de la cadena de valor del partido político, con una necesaria certeza respecto de la Competencia Política, que es la suma agregada de pequeñas competencias políticas observables, evaluables y desarrollables mediante la formación.

Qué diferencia a un político confiable que logra resultados excelentes de uno que no los alcanza? La Competencia Política. Su arquitectura se estructura en tres dominios básicos: ser, hacer y tener.

Un candidato político confiable lo es en función de lo que hace, binomio que determina los resultados que logra. Sus resultados están determinados por sus acciones y omisiones y éstas, a su vez, dependen de la manera en que el actor político se observa a sí mismo lo que es y percibe su entorno político, cimentado en lo que se debe de hacer, midiendo sus debilidades y fortalezas, apoyarse en los equipos dinámicos y auto-didácticos y dando pasos firmes hacia su objetivo.