Empleados públicos no pueden ser obligados a acudir a actividades proselitistas

Lo que piensa el Director Daygorod Fabián

Es evidente que cuando llega un gobierno a las mieles del poder, sus principales empleados son sus adeptos, por lo general los que colaboraron de una u otra forma para arribar al poder.

Igualmente es evidente de que en los partidos políticos estén estos o no ejerciendo la jefatura de un Estado, haya tendencias partidarias, las cuales por razones diversas siguen a un determinado líder.

Lo que no es evidente ni se debería permitir es que miembros de un mismo partido, profesionales o empleados que corresponden a la carrera administrativa sean amenazados u obligados a participar en actividades de líderes o regentes partidarios.

Es común que los exponentes políticos que no cuentan con características de líderes, intenten obligar a los empleados bajo su mando a que acudan, en contra de su voluntad,  a sus propias actividades bajo la amenaza de ser cancelados.

Es por ello, que en este proceso, el gobierno debe de tomar en cuenta que los empleados tienen derecho a pertenecer a tendencias internas de sus partidos y los empleados que formen parte de la carrera administrativa, a no participar en nada de naturaleza política si no le es atractivo.