Fiquito y sus amigos están errando el tiro en el PRD

 

Por Fernando Peña

 Que es lo correcto, enfrentarse en una disputa interna por aspiraciones extemporáneas o acogerse al proceso de reorganización, adecuación partidaria y crecimiento para así poder enfrentar y ayudar a resolver los grandes problemas nacionales.

Sin lugar a equivoco que la segunda opción, que es la que ha elegido el PRD, su dirección y su presidente Miguel Vargas.

Quien, por el contrario, se desvía de ese mandato partidario, de ese objetivo está en el fracaso y en la desorientación total que no le llevará a buen puerto.

El PRD tiene su ruta de trabajo y política, no puede esperar a lograr dizque consenso con Fiquito y Mariñez que están en una disputa personal por lograr la presidencia del partido, que a propósito está pautada para el 2023.

Pueden realizar marcha con sus seguidores, escasos, por cierto, rezar dizque por la muerte del PRD como lo hicieron este fin de semana, recurrir al desorden, a la violencia, a la descalificación y la injuria contra Miguel Vargas y los dirigentes del PRD, pero no van a impedir que el presidente cumpla su obligación legal, estatutaria.

Son artesanos políticos. Y la política es ciencia, arte, consenso, trabajo.

Esos compañeros del PRD, deben tomar experiencia de sus años en la actividad política y darse cuenta que esto cambió, ver a su alrededor y observar que los jóvenes políticos del PRD y de la sociedad ni caso le hacen, su retórica no cala, no convoca a la militancia ni a la sociedad, es un discurso superado de intriga, odio, vileza, de fragmentación.

El PRD y Miguel Vargas están en una tarea de organizar, avanzar, crecer.

Aquí debe prevalecer la subordinación al partido.

El dirigente del caos y del pasado es historia patria en el PRD.

El partido del presente y futuro, es el PRD de hoy y dejó atrás la pesadilla de la discrepancia improductiva y destructiva que pronosticaban la desaparición del partido. Sin perder su identidad.

La necesidad de disciplina, de que los partidos se renueven con rostros, caras nuevas, jóvenes, mujeres y sociedad civil es vital para volver a cumplir su función clave en la democracia.

Me apenas ver en el grupo que circula en el video de Fiquito, los pasos cansados, aletargados de dirigentes históricos que se resisten al cambio y a la forma nueva de hacer política que ha llegado a la sociedad dominicana y al mundo.

Me preocupa aún más verlo terminado derrotado y que no auspicien como viejo de la política el consenso, la discusión pública sobre el futuro de nuestro país y la democracia. Más bien los vemos todo lo contrario, repitiendo conducta y actitudes del pasado, en lugar de llevar adelante una crítica constructiva que promueva reformas, lo que hacen es que aúpan el resentimiento hacia el PRD, Miguel Vargas y la dirección institucional.

 En lugar de una intervención crítica, se observa un desprecio hacia el PRD, Miguel Vargas y demás dirigentes, un distanciamiento de las normas, reglas y principios, con vitoreo de odio y calumnia.

La política de hoy es trabajo, organización, disciplina, no es organizando supuestos mítines y encuentros desde las barras de los cafés, o en en las mesas de los restaurantes.