La desilusión, la sobredimensión y los problemas psicológicos en dirigentes del PRM en Montecristi
Por Daygorod Fabián Sánchez, Analista y Educador
Sentarse a evaluar y exponer las actitudes de muchos de los dirigentes del hoy gobierno, del PRM en Montecristi, resulta flamígero, pero se hace necesario decirlo para que el público los identifique.
Siempre he expuesto que para ir a ocupar una función pública se hace necesario una evaluación psicológica y psiquiátrica. Los complejos, las bajas autoestima y los traumas de diversas índoles son casuísticas que están en las interioridades de muchos de esos dirigentes.
Cuando ese es el caso aparece la doble moral. Un dueño de un medios de comunicación, muy sonoro y horondo en sus planteamientos de honestidad y moral, criticaba a otro dueño de medios por el cobro de cientos de miles de pesos de publicidad estatal, en cambio hoy en día ese dueño de medios reclama que debe de cobrar lo mismo, cuando no evalúa que su carrera y trayectoria básicamente es un muladar comparada con la del dueño y comunicador peledeista.
Precisamente esas actitudes delatan en el cuadro de perfil psicológico varias características: complejos de inferioridades, envidia, falta de control emocional, mentalidad sin rumbo fijo, narcisismo, entre otros.
Ahí viene la desilusión, pues personajes como este se sobredimensionan con respecto al valor que creen tener y el valor real de sus aportes.
Por lo común quienes tienen complejos de inferioridades tratan de sobresalir aplastando a los demás, o intentando hacerlo, pero esto solo les trae más fatalidad que logros.
Otro aspecto de la psicología de estos es su noción de Perínclito. Creer que son más importantes de lo que son.
Parece que se olvidan de un aspecto esencial: Montecristi no es decisoria electoralmente, por lo que los gobiernos se enfocan en otros lugares de mayor trascendencia.
