La gran prensa calla sometimiento, por motivación del presidente Luis Abinader, al comunicador Rafael Linares
Por Fernando Peña
Ex vicepresidente nacional del CDP
Puede ser lo que usted quiere, político, abogado, opinador, pero es un productor y comunicador político de oposición que hace derecho de la libre expresión del pensamiento.
Y su sometimiento, tiene la gravedad de que se hace a instancia y surgencia en un programa de TV nacional del ciudadano presidente Luis Abinader y su Gobierno.
Deben ver, observar los periodistas y comunicadores, y sus gremios CDP y SNTP, el refrán “Hoy por ti, mañana por mí “que es un dicho popular basado en los valores de la amistad, la solidaridad y, muy especialmente, la reciprocidad.
Las restricciones a la libertad de expresión no pueden llegar a RD, este hecho nos pone en evidencia.
¿Cómo se llegó hasta ese punto? ¿Se trata solo de una actitud autoritaria del gobierno?
¿Cómo ha actuado la prensa tradicional, los llamados lideres de opinión desde los inicios del gobierno?
¿Está el presidente Luis Abinader creando una división, una guerra, como lo ha creado en la política, entre el gobierno y los medios no tradicionales, alternativos de las redes sociales?
De quedarse callado ante las declaraciones del presidente Luis Abinader, los medios alternativos estarán sometidos y obligados a operar en un ambiente restrictivo y expuestos a enormes presiones en el sentido de la autocensura.
Al parecer, el temor es que se imponga la apuesta de los medios no tradicionales, alternativos, por la denuncia de corrupción como vehículo de movilización del descontento popular hacia el gobierno de turno.
Porque el gobierno del cambio de Luis Abinader cuentan con el apoyo de la gran prensa y sus dueños, de los llamados lideres de opinión que fueron entes vitales para su llegada al Poder.
La casi totalidad de los grandes medios y sus voceros se han alinearon a favor del gobierno.
Por ello el silencio ante las declaraciones del presidente Luis Abinader, pidiendo en un programa de TV que debe tener consecuencias la denuncia de que un yerno suyo estaba como asesor en su gobierno, pero resulta ser que los que el comunicador Linares ha denunciado es lo mismo que la vice presidenta había dicho en unos de su Twitter.
Al clima anti partido del gobierno se suma ahora la incitación, por ciento muy peligro, de parte del ejecutivo de pedir judicialización ante la critica a su gobierno de parte del comunicador opositor.
Las declaraciones del presdiente Luis Abinader, su pedido de que no quede sin sanción la denuncia de Rafael Linares pone en una situación de afectación a la libertad de expresión y al derecho de participación ciudadana.
No se dan cuenta los gremios periodísticos que esta es una fractura a los avances logrados por décadas en materia de participación ciudadana, política y comunicacional en nuestro país.
Nos recuerda, guardando las diferencias, la censura que en los doce años de Balaguer se hizo contra el político, comunicador y líder José Francisco Pena Gómez, donde se le impedía hablar por los medios eléctricos de aquel entonces.
