Las visitas del presidente Abinader a Santiago, sus funcionarios y en baja su imagen
Por Fernando Peña
Carece el presidente Abinader y su partido PRM de interlocutores válidos, creíbles y consciente de su papel como funcionarios públicos, desatienden no solo a sus partidarios sino hay una desvinculación con la gente de a pie, con los barrios y sectores.
Las visitas y el interés del presidente Luis Abinader por Santiago de los Caballeros no es fortuita.
Santiago es fundamental en termino político. Mas si se busca la reelección.
Por ejemplo, la provincia de Santiago es el principal abastecedor de alimentos y productos agrícolas del país. La región ocupa la parte central de la isla y se considera el Centro Geográfico de la Nación dominicana.
Santiago es la principal provincia en importancia del país, superada únicamente por el Distrito Nacional. Mas de 800 mil personas viven en esta provincia, representando el 10% de los 8 millones de habitantes de la República Dominicana.
Nada casual que Santiago sea una prioridad del Gobierno y del Presidente.
Por ello impulsa proyectos que transformarían a Santiago a través de la construcción de obras e inversiones que impulsarían el crecimiento socioeconómico.
Entre esas obras en Santiago se destacan el monorriel, el teleférico, ampliación y modernización de la autopista Duarte en la entrada de la Ciudad Corazón, pavimentación de calles y avenidas, remodelación de la avenida Francia e instalación de sistemas para garantizar el suministro de agua potable con calidad.
Aunque son obras importantes se observa descuido en lo que tiene que ver con la atención primaria a la gente, a los barrios, en salud, delincuencia y desbordante alto costo de la vida, desempleo, etc.
Además, carece el presidente Abinader y su partido PRM de interlocutores válidos, creíbles y consciente de su papel como funcionarios públicos, desatienden no solo a sus partidarios sino hay una desvinculación con la gente de a pie, con los barrios y sectores.
No han respondido a la expectativa del primer mandatario, se han desvinculado de la gente, mas que ente de unidad y conciliación se revelan como elemento de conflicto en su partido, y con los sectores y el pueblo, ganándose algunos el repudio generalizado.
Todo esto ha hecho que el gobierno, el presidente y el PRM no goce de buena imagen y aceptación en esta importante plaza económica y política.
Solo un dirigente y funcionarios mantiene una aceptación y buena imagen den Santiago, Ulises Rodríguez, a pesar de que ya no se le ve en los barrios, con dirigentes medios y en las calles de esta ciudad.
Difícil para el presidente Abinader recuperar la imagen en Santiago, mas cuando en sus visitas a Santiago se hace mas aparataje mediático de encuentro con «empresarios y personalidades» de esta ciudad que no suman ni a su partido ni a su imagen ante el pueblo.
