Los candidatos a Diputados del PLD: una encrucijada política
Por Daygorod Fabián Sánchez
El autor es educador y analista político
El PLD en Montecristi con relación a sus diputados tiene una historia interesante: nunca han repetido ni retornado por más de un periódico a dicha posición.
Todos han sufrido del mismo mal: no entendieron porqué ganaron, mucho menos comprendieron porqué fueron derrotados.
En el 2016 el PLD no tenía planes de ayudar a Rafael Abel a repetir como Diputado, en función de su lejanía con el partido. Abel pensó que con su obra social (operaciones quirúrgicas) sería suficiente.
Ese descuido fue aprovechado por el sagaz y veterano zorro de la política Samuel Toribio; lo demás es historia conocida.
La mala gestión de Toribio, fruto de su ausentismo durante 4 años, creó lo que denomino un cargo de conciencia en los peledeistas (los de Leonel, antes de irse, y los de Danilo) por lo que le fue fácil ganar en las primarias. Incluso obtuvo una votación similar a la Miguel Bejarán, quién resultó derrotado en el nivel senatorial.
Pero luego de esa victoria el camino se le complicó. La gente de Leonel, que habían votado por Abel, se fueron y ya tiene sus propios candidatos.
Los de Danilo no confían en Abel, alegando que nunca ha sido de esa corriente política.
Prueba de ello es que le han endosado parte de su apoyo a Hilda Cabrera.
Pero aquí viene el otro problema. La señora Cabrera según las mediciones (más de 4) a las que he tenido acceso y efectuado formalmente no tiene ni un 3% en la Provincia.
Por lo que subir de un 3% a al menos un 20 o 25% es una tarea difícil, tendiendo como parámetro el costo económico, estratégico y político de ello.
En tales casos ese panorama, aún beneficia a Abel pero ¿Hasta cuándo? Y como ahora no es obligatorio emitir el voto por un Diputado ¿Los peledeistas solo votarán por senadores y presidentes?
