Luces y sombras del primer año de gobierno de Luis Abinader
Luces y sombras del primer año de gobierno de Luis Abinader
Al cumplirse el primer año de gestión del gobierno perremeísta, encabezado por Luis Abinader, salvo lo relacionado con la justicia (que aún está por verse), no hay grandes luces que lo alumbren.
Sin embargo, las sombras lo arropan en su casi totalidad: resaltándose entre ellas, en el plano económico, el endeudamiento externo, que se ha incrementado en más de un 20% con relación a la deuda encontrada al momento de la toma de posesión; la inflación se ha disparado en más de un 25%, mientras los sueldos en el sector público se mantienen congelados, deteriorándose así, de forma significativa, la calidad de vida de las grandes mayorías.
Otra de las penumbras que abrigan a este gobierno, lo constituye la inseguridad ciudadana, pues lejos de disminuir los altos índices de violencia, como prometió en su campaña el primer mandatario, estos se han elevado, sometiendo a la población a una constante zozobra, sobre todo a la francomacorisana, en donde en los últimos meses se han producido importantes incidentes cobrando un número de víctimas considerable. Cabe aquí destacar la permanente violación de los derechos humanos por parte de los efectivos de la Policía Nacional, tal como sucedió con la pareja de evangélicos, por solo mencionar un caso. Todo esto evidencia el fracaso del Plan de Seguridad Ciudadana puesto en marcha por este gobierno, neoliberal y entreguista, de Luis Abinader y el PRM.
Así también podemos señalar como sombras de esta gestión, el incremento de los productos farmacéuticos y el de los combustibles; el alto índice registrado en el tráfico y consumo de estupefacientes, así como la proliferación de los denominados puntos de drogas, que en la mayoría de los casos cuentan con la complicidad y dirección de los agentes policiales.
De igual manera, se aprecia un importante deterioro en el servicio eléctrico, recrudeciéndose las largas tandas de apagones, lo que acompañado de las abusivas alzas en la tarifa mantiene en jaque al sector comercial y a la población, en sentido general.
También empaña a este gobierno la masiva ola de cancelaciones y degradaciones de empleados públicos desatadas en todas las instituciones de este sector.
Por lo que afirmamos que este gobierno, al igual que los que le antecedieron (Danilo Medina y Leonel Fernández), responde a los intereses del gran capital y la oligarquía, que para nada le importa la suerte de los trabajadores, los campesino pobres y demás masas empobrecidas del país.
De manera, que al pueblo no le queda otra opción que no sea la de organizarse para juntos enfrentar la política económica neoliberal seguida por este gobierno, y que condena a morir de hambre a los sectores más vulnerables de la nación dominicana.
San Francisco de Macorís
17 de agosto de 2021
