Manuel Jiménez borró que es un artista

Por Rafael Grullón

Conversando anoche con Miguel Ángel Rodríguez, rememoramos que Sergio Ramírez, por amor a su patria, tuvo que hacerla de político al participar en la Revolución Sandinista. Cuenta el escritor que cuando ya estaban en el Poder, los protagonistas del acontecimiento tenían un santuario y su santo: Cuba y Fidel Castro.

Siendo vicepresidente un día la Dirección Sandinista lo metió en una encerrona de sus cuadros más connotados, donde se proclamó que la verdadera intención de ellos era construir el Socialismo en Nicaragua, lo único que no se podía decir abiertamente.

El hermano de Daniel Ortega, Humberto Ortega, jefe de los guerrilleros oficializados como Fuerzas Armadas, se le escapó en la impresión de un folleto la estratégica, llevar el socialismo a Nicaragua. Hubo que recogerlo lo más rápido posible e imprimir otro, achacándole al enemigo la tirada del original.

Una periodista norteamericana entonces en Nicaragua fue a entrevistar a Sergio Ramírez, a quien le preguntó por el folleto. El escritor sacó debajo de las mangas el nuevo folleto y le dijo a la periodista «Mírelo ahí, el otro era falso».

Ella lo miró y le dijo, más o menos porque no nos vienen ahora las palabras exactas, “Usted es un intelectual, un escritor, no le encaja hablar mentiras».

Y todo esto viene a cuento porque Manuel Jiménez, alcalde de Santo Domingo Este, en esta semana atribuyó el exceso de basura en su municipio a un plan de la oposición, del PLD, consistente en lanzar basuras a las calles indiscriminadamente.

En la realidad esas son cosas que la gente le dejaría pasar a un político tradicional, a una especie de “tíguere” de la política, pero como a Sergio Ramírez, a Manuel Jiménez, un artista, eso le queda muy feo. El Listín de hoy, para “ponerle la tapa al pomo” titula que la basura ganó la batalla a Santo Domingo Este.