Miguel Bejaran, los 1600 votos, vanidad y egocentrismo

Por Daygorod Fabián Sánchez, Educador y Analista Político

Las cualidades egocéntricas de una persona se evidencian en sus actitudes.

Esas actitudes nunca tiene por propósito el bienestar colectivo, más bien la obtención de beneficios personales.

La envidia y la incrustación psicológica de alguien a quien se desea superar se convierte en una obsesión, que ofusca la visión de la realidad.

Las personas así deben buscar ayuda psicológica urgentemente, pues el daño psicológico es inmenso.

El señor Bejaran siempre busca la constante atención de todos, se irrita sin razón y sobredimensiona su poder político (ya pasado).

Pero lo recomendable es buscar ayuda o alejarse de gente así, ya que resulta tóxico, contraproducente y dañino mantener contacto con este tipo de gentes.

El señor Bejaran en su envidia infinita buscó la forma de traicionar al tres (3) veces Senador Heinz Vieluf.

Claro Vieluf podía o no ser electo por el voto popular, los números indicaban una victoria sin contratiempos, pero eso se vio frustrado gracias a las acciones de Bejaran.

Los 1600 votos en blanco (que no marcaron a nadie en el nivel Congresual de los Senadores) fueron una orden, bien planificada del extinto regente de la Dirección de Desarollo Fronterizo.

Vieluf perdió la curul por un margen de 1137 votos, lo que contrasta con la traición.

Todos los senadores del PLD perdieron por márgenes gigantescos (70 a 30) en cambio hubieron algunos que perdieron por márgenes de menos de 1500 votos, en todos esos casos hubo traición.

Lo que cabría preguntarse es lo siguiente:

¿De que otra forma hubiese ganado Moreno Arias?

¿Cuánta gente del PLD, PRM y otros dependía del Senador y su plan de Asistencia Social, que hoy no verán esa mano amiga?

¿Cuántos de los que traicionaron continúan en sus puestos de trabajo, cuando esos puestos son removibles, como premio por su accionar?

Al final los que tracionan debe tener un guardaespaldas electoral (figurativamente) pues al asecho está el cobro (electoral) que surge doblemente cuando intenten aspirar.