NUEVA ETAPA HISTÓRICA (ANÁLISIS Y PROYECCIÓN DE LA COYUNTURA)
Preámbulo
El surgimiento del Partido Fuerza del Pueblo (FP) se produce desde el seno del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), en un momento de confluencia de una compleja diversidad de factores históricos, económicos, sociales, sanitarios y de perfiles en los liderazgos de los que protagonizan el proceso.
El nutrido número de dirigentes, encabezados por el Dr. Leonel Fernández, que se separan del Partido de la Liberación Dominicana proceden como consecuencia ante el hecho demostrado de que esa organización se aparta de sus características y objetivos que le dieron origen.
Entre otros objetivos se destaca el fundamental, la necesaria consolidación de un estado social, democrático y de derechos en la Nación dominicana.
El profesor Juan Bosch lo definió en el Congreso Constitutivo del Partido de la Liberación Dominicana de manera específica, lo declaró que sería el de “completar la obra de Duarte y los trinitarios, fundadores de la Republica”.
Ese propósito implica arraigo del Estado y sus instituciones, desarrollando un proceso sostenido de crecimiento económico y social, sustentado en un régimen democrático progresista de garantías y ejercicio pleno de los derechos fundamentales.
Desde que el PLD arribó al poder en el 1996 se puso en desarrollo una estrategia de crecimiento macroeconómico sostenido, que llevó en sus siete periodos de gobiernos el Producto Interno Bruto de 18 mil millones de dólares, aún con la interrupción del periodo de gobierno del PRD 2000-2004, a los 82 mil millones de dólares para el 2019.
Al mismo tiempo, las libertades políticas, la garantía al ejercicio de los derechos fundamentales y el esfuerzo de consolidación del Estado y sus instituciones se desarrollaban bajo marcos jurídicos constitucionales, siendo la Proclamación de la Constitución del 2010 su mayor expresión.
La organización política partidaria se integró concentrando prioritariamente sus esfuerzos al Estado, relevando muchas de las obligaciones partidarias. Fue el momento en que el Lic. Danilo Medina, fue distinguido con funciones muy importantes en el gobierno, junto al Presidente; posición que aprovechó para articular y fortalecer una estructura propia dentro del partido oficial.
A destiempo el Lic. Danilo Medina intentó competir con el Dr. Leonel Fernández, cuando para un segundo mandato constitucional consecutivo, al que podía optar en el 2008, fue derrotado en las primarias organizadas al efecto en el PLD.
En cambio, el Dr. Leonel Fernández al llegar a su límite del mandato constitucional, y celebradas las primarias internas del PLD en el año 2011, ofreció su apoyo al Lic. Danilo Medina, elegido en ellas como candidato de la organización. Este apoyo al Lic. Medina fue dado a pesar de que en las encuestas de la época Danilo figuraba 30 puntos por debajo de Hipólito Mejía que era el candidato del Partido Revolucionario Dominicano (PRD).
La alternabilidad en el poder en el 2012 entre el líder del partido Leonel Fernández y un dirigente del mismo partido, Danilo Medina, constituyó un hito en nuestra historia democrática debido a que fue la primera vez que desde la transición democrática del 1978 se efectuaba la alternabilidad armónica y pacifica del poder entre dos liderazgos de un mismo partido (el otro antecedente entre Antonio Guzmán y Salvador Jorge Blanco había resultado trágico y traumático).
El presidente Fernández entregó en el 2012 a Danilo Medina el poder con un partido unificado que tenia una amplia simpatia en la ciudadanía y que había validado democráticamente una mayoría en los ayuntamientos, distritos municipales, diputados y senadores. Sin embargo, la conducta y acciones políticas de Danilo Medina provocaron que en apenas 7 años ese partido se dividiera y perdiera el poder, la simpatia ciudadana y la representación mayoritaria que poseía en los Ayuntamientos y en el Congreso Nacional.
El Dr. Leonel Fernández desde el 2002, además, había sido elegido Presidente del partido, tras el fallecimiento en el año anterior del profesor Juan Bosch, quien fue declarado Presidente Ad-Viten.
Durante su ejercicio como Presidente de la República y Presidente del PLD, el Dr. Leonel Fernández se consagró como garante del ejercicio democrático y desde ambas posiciones adoptó normas y conductas para la expresión libérrima de los ciudadanos y de la membresía y organismos partidarios.
El Comité Político gozaba en ese momento de una gran autoridad interna y de prestigio en la población, por la capacidad política, funcionalidad democrática y respeto institucional que había exhibido. Sus decisiones sobre temas trascendentales se adoptaban por consenso; cuando no lo había se optaba por posponer la decisión.
En cambio, con la llegada del Lic. Danilo Medina a la presidencia del país, sin pérdida de tiempo fue ejerciendo las presiones suficientes, decantando a dirigentes fuera de su redil, para terminar controlando por uso del Poder al Comité Político.
El Comité Político por su autoridad y respeto controlaba al Partido; pero de más en más, esa situación fue tornándose diferente porque el Lic. Danilo Medina, usando el Poder del Estado, pasó a controlar el Comité Político. Es decir, se constituyó en figura hegemónica, por manipulaciones y exceso de poder en el ejercicio presidencial.
Se consideró insustituible concentrando todos los poderes que el control del partido y del Estado lograba reunir.
Requería, sin embargo, vencer la limitación constitucional que le imponía el término a su mandato; debía concluir en el 2016. Previamente, se propuso liquidar moralmente a su más importante competidor, que por demás ejercía la presidencia del Partido y había sido tres veces Presidente del país; quien conservaba seis u ocho miembros del Comité Político que compartían sus posiciones y se mostraba dispuesto a conservar la esencia democrática como legado de Juan Bosch.
El Dr. Leonel Fernández resistió prudentemente llegando a cederle, evitando un rompimiento, un acuerdo para permitir la reelección del Presidente Medina, pero bajo la condición de incluir un transitorio a la Constitución, estableciendo un impedimento a que como presidente en ejercicio no podía repostularse para el periodo 2020-2024 y nunca jamás; así como respetar el equilibrio interno en la organización.
En aras de preservar la precaria unidad del partido, el presidente Fernández rubricó el pacto que selló la última victoria electoral; pero los caminos habían quedado ya claramente deslindados. A partir de ese momento el presidente Fernández, quien nunca había formado parte de ningún esfuerzo grupal dentro del partido, se vio obligado a estructurar su propia fuerza de resistencia interna ante el avasallamiento grupal cada vez más desbordado y hambriento de poder. Es así como empieza a estructurarse el movimiento Leonelista, dentro y fuera del viejo partido, para hacerle frente a los intentos de una nueva reforma constitucional para la segunda reelección del presidente Medina.
La tenacidad y justeza de esa gran lucha; el liderazgo comprometido y la entrega a una causa noble del presidente Fernández, ganaron el corazón del pueblo y, con el éxito alcanzado, desde lo más profundo del sentimiento popular, surgió aquella consigna que luego se convertiría en el nuevo partido: LA FUERZA DEL PUEBLO.
DESCONOCIMIENTOS A LOS ACUERDOS
Los acuerdos fueron desconociéndose o ignorados al momento de aplicarse, convirtiéndose en un debate nacional. Sobresalió la resistencia a derogar el transitorio, pretendiendo unas veces, con juristas contratados por el Palacio, declararlo por la vía de recursos de inconstitucionalidad, inconstitucional; la impudicia llegaba a la pretensión de declarar inconstitucional la Constitución. Otras veces, intentando someter una solicitud de reforma constitucional ante el Congreso Nacional.
La aprobación de la Ley de Partidos Políticos fue una oportunidad a recurrir a formas para desconocer la importancia de normas constitucionales e imponerle; se llegó a negociar cláusulas que dispondrían imponerle a los partidos violaciones al derecho de libre asociación.
En medio de estos debates nacionales, no tocar la Constitución tomó primacía, por lo que se escenificaron ante el Congreso Nacional manifestaciones masivas para detener esos intentos, encabezadas por el Dr. Leonel Fernández, reclamándoles a una mayoría de legisladores del mismo partido que presidía. Se trataba de una lucha civilista que el mismo Dr. Fernández llegó a declarar que la Constitución estaba por encima del Partido.
Hubo un momento que estando ocupado el frontal del Congreso Nacional y a lo largo de la Avenida Jiménez Moya, el Presidente Medina hubo de atender a esa presión y posibles desenlaces, al momento de también recibir una llamada del Secretario de Estado estadounidense, desde donde se temían consecuencias similares a otras épocas en el país.
PRESIDENTE MEDINA DESISTE REELEGIRSE AUNQUE SE MUESTRA DISPUESTO A QUEDARSE
Los intentos fracasados para repostularse y buscar la reelección, lo obligó a desistir, pero teniendo el control total de la cúpula partidaria no descartó quedarse por interpósita persona, o proponiendo un titere, a las primarias partidarias a ser celebradas el 6 de octubre de 2019, para enfrentarlo al Dr. Leonel Fernández.
Como es conocido, las primarias se efectuaron bajo la Ley de Partidos que aprobadas con el voto favorable del PRM, permitia que fueran primarias simultaneas abiertas para el PLD y cerradas para el PRM; paradójicamente, la JCE consentia con el Presidente Medina que en las primarias abiertas del PLD pudieran participar todos los electores que figuraban en el padrón universal, excepto los afiliados en el PRM si previamente no habían sufragado en esta última organización.
Las primarias fueron un fraude electoral debidamente documentado. Los medios electrónicos utilizados y los delitos electorales de compras de votos y extorsiones fueron registrados y publicados por organizaciones de la sociedad civil y observadores; el mismo sistema electrónico fue sometido a revisión y auditado por la Fundación Internacional de Sistemas Electorales (IFES), creándole nueve capas de seguridad que no tenía para octubre del año anterior, para ser usado en los comicios municipales de febrero.
En febrero del 2020 cuando se intentó utilizar esos equipos manipulándose a semejanza de cuando fueron usados en las primarias de octubre, las nueve capas de seguridad hicieron colapsar el sistema electrónico y hubo de suspenderse el proceso electoral municipal.
Cuando los equipos y el software fueron sometidos a una auditoría por la OEA, los resultados arrojaron 21 hallazgos, los cuales constituyen delitos electorales y de alta tecnología. Esta auditoría de la OEA ha dado lugar a que el Partido Fuerza del Pueblo presente ante la Procuraduría General Adjunta sobre Delitos Electorales una querella y solicitara, en su oportunidad, a la JCE la remoción del personal de la Dirección de Informática del órgano electoral.
DIVISIÓN EN PLD Y UNIDAD OPOSITORA
El fraude en las primarias celebradas el 6 de octubre en el PLD, provocó la división formal de esa organización. Presentando formalmente en discurso televisado al país la renuncia el Dr. Leonel Fernández, seguido por un número importante de miembros del Comité Central, Comité Político y de los demás niveles de dirección de la organización.
De inmediato, y a la cabeza del Dr. Leonel Fernández, esos dirigentes se dispusieron a organizar el Partido Fuerza del Pueblo: se integraron inicialmente en el Partido de los Trabajadores Dominicanos (PTD), con el cual se pactó para su cambio de nombre, símbolos y estatutos ante la JCE. Hubo de agotarse varios procesos judiciales para habilitar la nueva organización, y luego proclamar la candidatura presidencial del Dr. Leonel Fernández y su habilitación legal.
Simultáneamente el Partido Fuerza del Pueblo, presidido por el Dr. Leonel Fernández, desarrolló una estructura provisional y fue puesta en marcha una estrategia de unificación y pactos de los partidos de oposición. Se creó un bloque de seis partidos que, a su vez, establecieron acuerdos parciales con el otro bloque de oposición existente que personificó el PRM.
La unificación de toda la oposición la motivó frenar el desbordamiento demostrado del Poder, por lo que asumió el objetivo común de sacar de la presidencia a la cúpula del PLD y desplazar su hegemonía en el Congreso Nacional. La consigna “E’pa fuera que van”, se convirtió en un himno de “guerra electoral” de toda la oposición, más aún cuando fue musicalizado por el artista merenguero y dirigente nacional del Partido Fuerza del Pueblo Jhonny Ventura, desde que fue lanzada por el Dr. Leonel Fernández, candidato por el bloque encabezado por el Partido Fuerza del Pueblo, legalmente personalizado por el Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) e integrado además por el Bloque Institucional Socialdemócrata (BIS): Partido Quisqueyano Demócrata Cristiano (PQDC): Partido de la Unidad Nacional (PUN) y Fuerza Nacional Progresista (FNP).
JCE DIFUNCIONAL y ELECCIONES MUNICIPALES
Las elecciones fijadas para febrero del 2020 se suspendieron por la infuncionalidad en el sistema electrónico. El dia anterior la representación del Partido Fuerza del Pueblo (FP) movilizó hacia la JCE a los técnicos de los partidos de oposición, al enterarse de que ese órgano electoral había enviado personal a manipular los kit electrónicos habilitados en los centros y colegios electorales, sin previo aviso a los partidos políticos.
Al mismo momento que los delegados de nuestro partido y de otros partidos opositores pedían explicación a las Dirección de Informática y Dirección de Elecciones de la JCE, una delegación formada por los dirigentes nacionales del Partido Fuerza del Pueblo, integrada por los doctores Franklin Almeyda Rancier, Rafael Alburquerque De Castro y Roberto Rosario Márques apoderaban del hecho a la representación de observación electoral de la Organización de Estados Americanos (OEA).
La manipulación de esos equipos provocó el aborto del proceso comicial para el día siguiente, domingo. Posteriormente realizada la auditoría por la OEA sobre esos equipos y el software, a los cuales la Fundación Internacional Sobre Sistemas Electorales (IFES) había colocado previamente nueve capas de seguridad, detectó 21 hallazgo que en el lenguaje diplomático de la OEA más bien significan 21 delitos electorales y de alta tecnología.
Ante la inoperancia de la JCE el Partido Fuerza del Pueblo no sólo presentó formal querella ante el ministerio público electoral, sino que además requirió la remoción del personal responsable de la Dirección de Informática. En este caso como en muchas otras sometidas por instancias a la JCE, no hubo respuestas, siendo esta una conducta recurrente de la entidad electoral que produjo quejas generalizadas desde los partidos de oposición.
La disfuncionalidad e inacción del Pleno del organismo electoral, dio lugar a la interposición de acciones judiciales, apoderando al Tribunal Superior Electoral. Una de ellas fue para remover el personal responsable de la Dirección de Informática, lo cual produjo el órgano electoral antes de que la decisión fuera tomada judicialmente.
Las elecciones municipales fueron fijadas para el domingo 15 de marzo, desde el día anterior se conocía de los efectos de la Pandemia del Covid-19 y, al martes siguiente, el Presidente de la Republica solicitó al Congreso Nacional, en virtud a las normas constitucionales, declarar el estado de excepción, en su modalidad de emergencia.
COMICIOS EN TIEMPOS DE COVID-19
La Pandemia declarada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) obligó a la posposición del evento comicial para las presidenciales, senatoriales y de diputados, fijada por la Constitución para el mes de mayo. La nueva fecha fue proclamada de manera extraordinaria para el 5 de julio y, ante una eventual segunda vuelta, para el 26 del mismo mes. Pero no incluyó esa Proclama el voto en el exterior.
La campaña electoral dio un giro ante las características sanitarias. Las medidas de bioseguridad recomendadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) colocaron el proceso comicial en un contexto atipico. El distanciamiento social y qsico, como medidas sanitarias, impedía el necesario contacto entre los candidatos y los electores; los activistas y dirigentes debían recurrir a otros medios para reunirse y ejecutar labores proselitistas.
Hubo de ser creativo y a ese propósito el Dr. Leonel Fernández, marcando el diseño estratégico de la campaña de los candidatos del Partido Fuerza del Pueblo y sus aliados, asumió el tema sanitario documentándose y ofreciendo las recomendaciones e informaciones más actualizadas de organismos internacionales y de los especialistas sobre las características del fenómeno sanitarias.
El Dr. Leonel Fernández fue puntual en ofrecer apoyo de biotecnología y bioseguridad a profesionales de la salud y centros hospitalarios públicos
Desarrolló la celebración de reuniones masivas por videoconferencias con sectores de salud, productivos, comerciales, educativos, sociales, etc. Realizó recorridos virtuales en las provincias y municipios. Utilizó los medios digitales, puesto que la prensa tradicional se vio restringida en su circulación. Más bien, se registró un desplazamiento a los medios televisivos, puesto que la población entró en aislamiento o cuarentena, acompañado con un toque de queda desde las 5 de la tarde, por tres meses y medio durante todo el proceso anterior a la votación.
Las reuniones de los equipos de trabajo, organismos de dirección y estratégicos se generalizaron por videoconferencias, lo que sirvió como entrenamiento masivo para el uso del sistema digital, lo cual constituye un beneficio para el desarrollo de uñas organización política en tiempo de la revolución del conocimiento y la tecnología digital.
El gobierno, en cambio, destinó sumas cuantiosas del Estado poniéndolas al uso de su candidato presidencial, aún en tiempo de toque de queda y con los programas sociales destinados a población vulnerables.
Aún con ese apoyo cuantioso del aparato del Estado, calculado en más de 120 mil millones de pesos, su candidatura se mantuvo en niveles poco aceptables.
De todas maneras, el hecho es que la crisis sanitaria había llevado la campaña a un escenario de inequidad total. Con el país en estado de emergencia, el gobierno usaba a sus anchas los recursos públicos en beneficio de su candidato presidencial, mientras la oposición se veía impedida en su accionar público, bajo los efectos del toque de queda y el confinamiento obligado por la cuarentena sanitaria.
El Partido Fuerza del Pueblo presento una solicitud de medidas cautelares contra el candidato oficialista ante el Pleno de la JCE, sin que diera respuesta, por el despliegue y uso excesivo de recursos, provenientes de la empresa Helidosa o Areoambulancia, la cual servía de puente de financiación entre el gobierno y el candidato oficialista, en violación a la Ley de Régimen Electoral y Ley de Partidos Políticos.
De su parte, el equipo partidario destinado a los trabajos electorales ante la JCE priorizó crear confianza en el electorado para lograr una concurrencia electoral masiva; se conocía de la intención gubernamental de utilizar la Pandemia del Covid-19 y de bloquear el voto en el exterior para deprimir la concurrencia de los electores.
Se sometieron dos instancias a la JCE para que acogiera un Protocolo Sanitario para elecciones en tiempo de Covid-19. Se lanzó una ofensiva para que el órgano electoral aprobara el mismo, bajo el entendido de que el evento comicial se trataba del ejercicio simultaneo de dos derechos fundamentales, el derecho a la salud y el derecho a elegir y ser elegido. La JCE no adoptó las principales acciones sugeridas, lo que nos vimos precisados a agotar el recurso judicial ante el TSE.
Semejante procedimiento se siguió para que el organismo electoral produjera la “Proclama” para el voto en el exterior; lograrlo otorgaba el derecho a sufragar a una población electoral empadonada de 595 mil electores, en tres circunscripciones, dos en el Continente americano y una en Europa.
Hubo de recurrirse al Tribunal Superior Electoral para que la Proclama, y sólo ante la acción judicial, el Pleno de la JCE adoptó la resolución de producir la Proclama del voto en el exterior. Lo mismo ocurrió para que aceptara que los delegados de los partidos ante los colegios electorales eran uno y su suplente por nivel de elección.
TRES FUERZAS Y PODERES FACTICOS
El nacimiento del Partido Fuerza del Pueblo creó un nuevo contexto nacional, puesto que esta organización desmembraba de un sitial de primacía que hasta ese momento ocupaba el PLD. La fortaleza de esta emergente creación política se deriva de tres factores, siendo los dos más importantes el peso político del liderazgo del Dr. Leonel Fernández y el otro la capacidad de movilización y militancia de los hombres y mujeres que le acompañan, sobre todo porque sustentan una causa histórica nacional, como lo es la prevalencia y el respeto solemne a la Constitución y sus normas.
El tercer factor lo constituyó el hecho de que con la salida del PLD del Dr. Leonel Fernández, encabezando importantes dirigentes, posicionó a esa organización por debajo del 50% de simpatia electoral. Ese hecho marcaba una segunda vuelta. Este criterio se fortalecía debido a que el PRM y especialmente su candidato presidencial marcaban cercano al tope histórico del PRD, partido del cual se desprendió esa organización política y su candidato.
La pandemia del Covid-19 irrumpió creando un nuevo escenario. Obligó a la posposición de las elecciones presidenciales, senatoriales y de diputados fijada para el mes de mayo, así como a la realización de una campaña proselitista digital sobre una población que no ha completado su migración en el uso de esa tecnología digital.
Su efecto sobre la economía ha creado serias consecuencias sociales, por la desarticulación y colapso del aparato productivo y comercial. Estos efectos en la economía colocaron a poderosos grupos económicos a propiciar una decisión electoral en primera vuelta.
Fue evidente que su estrategia fue utilizar su influencia sobre los medios de comunicación para tenderle un cerco mayor al Dr. Leonel Fernández y patrocinando una secuencia de publicaciones de encuestas, para crear la percepción de una disminución en el Dr. Fernández y un posicionamiento favorable a Luis Abinader para ser elegido en primera vuelta.
Ese propósito fue alimentado desde los litorales del PRM y del PLD, sobre la fijación en la percepción del “voto útil”.
El peso y comportamiento de algunos grupos económicos revela dos situaciones a ser consideradas en los análisis y evaluaciones sobre este proceso y su proyección futura. El primero es que las políticas de crecimiento macroeconómico sostenidas por los cinco gobiernos del PLD, tres de ellos encabezados por el Dr. Leonel Fernández, son los que han situado a estos grupos económicos al nivel de fuerzas sociales con poderes fácticos pero en algunos de estos grupos se aprecia una falta de comprensión de su rol en el desarrollo del país y en el fortalecimiento de la democracia, por consiguiente nuestra fuerza política tiene el desaqo de convertir a estos grupos en aliados estratégicos para el desarrollo del país.
A algunos de estos empresarios, desde sus ámbitos, les ha ocurrió lo que, a nuestros antiguos compañeros del Comité Político del viejo partido, que jugaron su papel equivocado; los nuestros, no eran empresarios, sino dirigentes; los empresarios son eso, empresarios, no dirigentes políticos.
Estas confusiones de roles entre algunos políticos que actúan como empresarios provocando distorsiones en el funcionamiento del mercado y la economía, así como de algunos empresarios los cuales queriendo ser dirigentes políticos generan distorsiones en el funcionamiento de la democracia y los partidos políticos, representan un desaqo estratégico que debe ser abordado por nuestro partido.
Estas elecciones definen el estilo y posición política a ser puestas en ejecución para superar la crisis sanitaria, la económica y la social, ningunas de esas fórmulas políticas serán progresistas. El Partido Fuerza del Pueblo no debe impacientar para constituirse en una oposición con propuestas coherentes y de Estado que marquen un nuevo estilo.
Su consolidación como fuerza organizada mayoritaria y segunda mayoría senatorial, con un bloque de diputados, una representación municipal constituye una reserva para los próximos años.
Los próximos cuatro años, que comprenden un gobierno neoliberal, traerá conflictos a la base política del gobierno que inicia el 16 de agosto próximo y no podrá solucionar con un estilo neoliberal las crisis derivadas del Covid-19.
Sin embargo, para el Partido Fuerza del Pueblo ser la respuesta, requiere ser, no solo la oposición para la gobernabilidad que facilite la recuperación económica y sanitaria, sino la estructura electoral con más de cien mil militantes a mitad por sexos, que temprano ocupen efectivamente a más de 17 mil colegios electorales como militantes.
Esa será una tarea del Congreso, el cual definirá líneas organizativas, ideológicas la declaración de principios, línea internacional, de formación política, internacional, de comunicación digital y tecnología, de finanzas , entre otros.
En el marco de ese Congreso nuestro partido debe hacer una evaluación critica de su funcionamiento interno, de la forma en que se desenvolvió la campaña con la finalidad de identificar las oportunidades de mejoras y fortalecer la capacidad del partido para incidir en la sociedad y conquistar el poder.
BALANCE FINAL DEL RESULTADO ELECTORAL: ESTADO DE GANANCIAS Y PÉRDIDAS
Los resultados de este proceso electoral del año 2020, nos permiten visualizar lo que hemos perdido y lo que hemos ganado.
A saber:
- Ganamos nuestros primeros Alcaldes, Directores, Regidores y Vocales de ayuntamientos y distritos municipales, con un partido de apenas meses de haber sido fundado.
- Ganamos la segunda mayoría en el Senado de la República y una representación importante en la Cámara de Diputados.
- Ganamos la tercera posición en la boleta electoral como nuevo partido mayoritario al amparo de la ley electoral.
- Ganamos el respeto y la admiración del pueblo y la comunidad internacional, contribuyendo con nuestro accionar político al fortalecimiento de la cultura democrática en nuestro país y en el mundo.
- Perdimos, sólo por el momento, nuestra posibilidad de hacer consenso mayoritario en turno a las ideas y proyectos de nuestra plataforma política.
La madre Teresa de Calcuta solía decir que “Un esfuerzo total es una victoria completa”. Nuestro partido, FUERZA DEL PUEBLO, con tan solo 7 meses de haber nacido, libró su primera batalla y obtuvo su primera victoria.
Nuestra cuota de representación en los ayuntamientos y el congreso nacional, además de alcanzar la categoría de tercer partido mayoritario del país y segunda mayoría legislativa en el Senado de la República, nos definen desde ya como la mayor revelación y promesa fecunda de nuestro sistema democrático.
Ciertamente, todo lo alcanzado hasta ahora se ha debido a la gran capacidad de trabajo y sacrificio personal de nuestro liderazgo, encabezado por el presidente Leonel Fernández, y la entrega y esfuerzo de nuestra militancia, simpatizantes y colaboradores a la causa justa enarbolada en la consigna del CAMINO SEGURO, la defensa de la constitución y la preservación de la auténtica democracia, sin manipulación ni autoritarismo en el ejercicio del poder, que siempre debe ser asumido como transitorio y apegado a los cánones constitucionales.
Lección aprendida para quienes pretendieron desde el poder violentar todas las normas éticas y morales, incluso contra sus propios compañeros de partido, con el innoble propósito de perpetuarse en el ejercicio del poder.
En nuestro nuevo partido, forjado ya en la fragua electoral, nos preparamos desde ahora para asumir nuestro rol de fuerza opositora. Nuestra labor de oposición será, en todo momento, responsable, constructiva, y propositiva, sobre todo durante estos primeros años en que deberemos afrontar juntos, como pueblo y gobierno, las dificultades de la crisis sanitaria y las terribles consecuencias económicas que conllevaría su prolongación en el tiempo.
