NYC enfrenta ahora el duro reto de vacunar contra el COVID-19 a quienes vacilan o desconfían de los nuevos fármacos

A exactamente cuatro meses del inicio de la estrategia de vacunación contra el COVID-19 en Nueva York que arrancó a paso lento, con pocos grupos elegibles y apenas un fármaco disponible, algunas piedras en este camino a la inmunización ya han sido despejadas. Aunque ahora algunos indicios siguen mostrando que hay un gran obstáculo por vencer: la desconfianza y el escepticismo de un segmento de la población que vacila en acceder a la inyección.

Medios locales reportan que por ejemplo en el ‘Javits Center’ en Manhattan, el centro de vacunación más grande de la ciudad, tiene una gran cantidad de citas disponibles. Y eso es preocupante para algunos funcionarios.

El presidente del Comité de Salud del Concejo Municipal Mark Levine, precisó  en su cuenta de Twitter que se habían abierto unas 6,000 citas para la vacuna Pfizer para los mayores de 16 años. Sin embargo, hasta el jueves por la mañana, casi todas las citas permanecían sin usarse, incluidas otra 1,000 para este viernes.

“Este es el centro de vacunación más grande de Nueva York, ahora las citas se hacen en minutos. Este es un acontecimiento profundamente preocupante”, dijo el funcionario en la red social .

El concejal neoyorquino lo calificó como un “punto de inflexión” en el esfuerzo por vacunar a los residentes de la Gran Manzana.

“Después de meses de intensa competencia por las citas, los espacios ahora se están llenando mucho más lentamente. Nuestro desafío ya no es manejar la aglomeración de la demanda. Es brindar las dosis a las personas que lo necesitan y generar confianzaen esta solución que salva vidas”, tuiteó Levine. .

En este punto, con el número de personas ya inmunizadas, la Ciudad se enfrenta ahora al desafío de llegar a las personas que no pudieron dedicar tiempo y recursos a recibir la vacuna, pero lo más complicado a las que dudan o simplemente no están ansiosas por vacunarse.

Con la expansión en la elegibilidad a la vacuna, ahora el reto es llegar a quienes desconfían de los fármacos. (foto: F. Martínez)

El efecto ‘J&J’

Pero ahora se suma otro problema. Aunque la ruta de la inmunidad colectiva a través de la vacunación es interpretada por las autoridades de Salud de la Ciudad y del Estado como el arma más importante en la lucha contra la pandemia y la recuperación económica, persiste la resistencia de muchos de acceder al fármaco, lo que podría haber empeorado con lo ocurrido con las vacunas de Jhonson & Jhonson.

El discurso ‘antivacuna’ en las últimas semanas se encontró con una situación que podría estar dando más ‘baterías’ a esa postura: la pausa de la distribución de la dosis única de Jhonson & Jhonson (J&J) por parte del Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) ante reportes de coágulos en seis mujeres de las cuales una murió.

El concejal Levine calificó este hecho como “un gran golpe” al esfuerzo de vacunación, particularmente en la búsqueda de la equidad de la vacuna.

“El momento de esta interrupción es particularmente desafortunado, en un momento en que la vacunación está pasando de aquellos que han estado motivados para encontrar una cita en la web, a aquellos a los que la Ciudad tiene que esforzarse más para llegar”, dijo Levine en un comunicado.

En ese tránsito se encuentra la docente colombiana Maritza Robles, de 45 años, residente de Queens, quien asegura que si tenía dudas en estos productos farmacéuticos que “salieron tan rápido”, ahora refuerza su tesis de no inyectarse.