Por Miguel Florentino Jiménez
Durante los últimos 20 años hemos observado que nuestros políticos no aprenden de las experiencias de los demás,llegan al poder e inmediatamente se olvidan de la humildad exhibidas en el tiempo de campaña, comienzan a llenarse de orgullo,soberbia, prepotencia y se olvidan hasta de los que en un momento les extendieron la mano amiga.
El poder es pasajero y solamente los que entienden eso podrán salir con la frente en alto y así recibirán el respeto de los ciudadanos. Cuatro años desde el poder se van en un pestañeo por lo tanto le recomendamos a los nuevos inquilinos del poder mucha prudencia especialmente con aquellos que estarán esperando cuando vengan bajando o saliendo de las mieles del poder.
Los danilistas nunca pensaron ni se prepararon para salir del poder eso justifica todos los errores cometidos durante su gestión especialmente en el último año. A partir de este momento comenzarán a vivir un tramo muy difícil de sus vidas y esto también les pasará a los que hoy están gobernando si no aprenden de las experiencias de los demás.
Por todo lo expuesto en este artículo le recomiendo a Luis Abinader observar a todos sus funcionarios y allegados para que la prepotencia y la soberbia no dañe su gestión de gobierno.
