Por quedarse con el dinero se quedaron sin dinero

En el comportamiento político existen cosas que no se explican a distancia. Se hace necesario verlas y vivirlas de cerca para tratar de entenderlas.

El PLD luego de 16 años de ejercicio del poder, de forma consecutiva, se comenzó a comportar de forma bastante extraña. Par dar explicación a lo que intento decir referiré lo que aconteció, por ejemplo, en mi Provincia Montecristi con el partido de gobierno saliente.

Es consabido que los más interesados en que el gobierno continuase eran los dirigentes de ese partido, los cuales en su mayoría tenían varios privilegios (nombramientos propios y de sus esposas, hijos, etc…) además de ventajas políticas por el mero hecho de ser parte de la dirigencia sea municipal o provincial.

Otros obtenían contratas jugosas que les garantizaban un buen flujo de dinero.

Lo dicho anteriormente debió abaratar las campañas políticas de los candidatos del PLD, pues si ya gran parte de la militancia estaba recibiendo salarios y otros beneficios del estado (gobierno), no se hacía necesario invertir en estos. Lo que si era necesario era movilizar el voto para con los de afuera.

Pero sucedió todo lo contrario. Los que tenían 16 años recibiendo un salario, más otros beneficios del gobierno, estaban más exigentes que los que nunca han recibido nada.

Pongamos un ejemplo: dirigentes que fungían como supervisores de campo del IAD, por citar un caso simple, recibían un salario de 35 mil pesos. Solo en cuatro  años (48 meses) esos dirigentes recibieron por parte del estado gracias a su partido un monto de 1 millón 680 mil pesos, pero precisamente esos dirigentes exigían a los candidatos que le debían pagar para integrarse ¿Ahora entienden porque los votos no aparecieron, más allá del hartazgo hacia el PLD?

Otros que fungían como directores de instituciones más sus súbditos  decían la frase cliché: El senador, el diputado no se han dejado ver, haciendo referencia a que no les habían pagado.

Pero aún el PLD, al igual que otras fuerzas políticas, envía un dinero (logística) para la movilidad del voto en las mesas electorales. Por lo común entre 30 y 40 mil pesos por mesa (colegio) electoral.   Si en un pueblo o demarcación hay 27 mesas (por ejemplo en Villa Vásquez) el monto sería 1 millón 80 mil pesos para movilizar el voto.

Existieron dirigentes serios que usaron el dinero para el voto, pero otros simplemente se los cogieron y el voto no llegó a las urnas. En otros casos enlaces y dirigentes de connotación nacional, ante la inminencia de la derrota se quedaron con millones de pesos.

Aunque en la generalidad lo hicieron bajo la tesis de que de todas formas ganarían, pero no fue así, todos tenían en la mente ganar y quedarse con el dinero. Resultó todo lo contrario: ahora ni el dinero de las mesas ni de los puestos de trabajo ¡E´PA FUERA QUE VAN!

Daygorod Fabián Sánchez, Educador y Analista Político