Profesional y parte esencial de una candidatura

Por Redacción

El Profesor Juan Bosch uso cientos de frases y comparaciones para establecer sus ideas en el panorama literario y político.

Una de esas frases fue: lo que no se ve en política es más grande e importante que lo que si se ve.

Los ejes de una candidatura exitosa nunca se ven. Los estrategas y armadores tampoco.

Miguel Agustín Meireles fue una de las fichas claves en el ajedrez político de Rosendy Polanco, hoy Diputado del PRM en Montecristi.

Meireles cuenta con una buena hoja de vida profesional. Licenciado en Contabilidad Empresarial y Derecho (abogado) y Facilitador y Tutor  Virtual de INFOTEP, además cuenta con varios cursos y diplomados que robustecen su currículo vitae: Diplomado en Contabilidad fiscal, Administración Efectiva de Tiempo, Marco Legal del Proceso de Crédito, Gestión de Cobros, Facilitador de la Formación Profesional, Tutor para la Formación  Virtual, Derecho Procesal Civil, Técnicas de Redacción de Querellas y Demandas y otras decenas de cursos y diplomados que por razones de espacio no son colocados en este escrito.

Pero surge una pregunta ¿Cómo este panorama profesional pudo colaborar con una candidatura en el ámbito político?

No es un asunto fácil de dirimir, pues la candidatura de Rosendy Polanco encontró en el camino varios escollos, entre ellos el más importante: dirigentes de su partido que apoyaron a su antiguo líder Bernardo Alemán, quien fue candidato a Diputado del PHD.

Ahí entra en juego el señor Meireles, pues le tocó la difícil tarea de servir de armador partidario en demarcaciones sumamente difíciles de trabajar. Villa Elisa, Guayubin y otras fracciones de la provincia Montecristi, en solo 2 meses de campaña, fueron el campo para cultivar la semilla de la candidatura de Polanco.

Identificar nuevos dirigentes, conquistar a otros de litorales diversos, contactar con líderes comunitarios, deportivos y religiosos en ese lapso de tiempo tan corto fue una labor titánica.

Luego formar equipos electorales, que respondiesen a Rosendy Polanco y a Luis Abinader y al mismo tiempo elaborar estrategias para que en esas demarcaciones contrarrestaran los movimientos de los adversarios políticos, solo se lograba con sagacidad, agilidad e inteligencia política.

El señor Meireles jugó su rol con el hoy diputado en esa dirección y esas son de las tantas cosas que en política no se ven, pero son las que verdaderamente importan.

De todas formas desde el ángulo mediático era bien consabido que Meireles formaba parte del equipo de Polanco; sí cabría preguntarse si Meireles seguirá fungiendo como asesor y armador político o decidirá aspirar en algún momento a una posición electiva.