Soberanía en juego por acuerdo de pre-autorización

Por el Abogado José Ogando

Al leer lo que nos proponen las líneas del acuerdo de pre-autorización, fue insoslayable recordar al autor irlandés Oscar Wilde y su novela titulada “El retrato de Dorian Gray”, la cual dentro de sus interesantes lecciones nos ensaña de forma muy especial sobre el cómo en ocasiones lo que ha de aparentar la belleza más sublime, puede en el fondo estar ocultando su ignominiosa naturaleza.

La pre-autorización en el transporte aéreo, es un acuerdo entre el gobierno de los Estados Unidos de América y el gobierno de la República Dominicana, que contiene en sus líneas el supuesto propósito de beneficiar a cientos de miles de personas que anualmente ingresan al país por el aeropuerto de Punta Cana provenientes de los Estados Unidos. Dicho acuerdo resalta además, que el turismo es uno de los pilares fundamentales del crecimiento y el desarrollo económico de la República Dominicana y que contar con la facilidad que nos brinda la pre-autorización se puede hacer de Punta Cana y de la República Dominicana en general un destino más atractivo para viajes.

En un artículo publicado en el New York Times por el periodista estadounidense Ron Nixon este afirma que “la pre-autorización es un esfuerzo diseñado para extender la seguridad fronteriza de los Estados Unidos a los aeropuertos extranjeros como parte de sus iniciativas para reducir el riesgo de que potenciales terroristas ingresen al país, siendo los aeropuertos extranjeros los responsables de muchos de los costos del programa, incluida la construcción y el mantenimiento del espacio dedicado al esfuerzo dentro del aeropuerto”.

De entrar en vigor dicho acuerdo, significaría que la República Dominicana tendría que permitir y construir con los recursos del Estado dominicano las instalaciones de las áreas de pre-autorización para que funcionarios de la Dirección de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) del Departamento de Seguridad Nacional del gobiernos de los Estados Unidos, autoricen los procesos de migración y aduanas en el transporte aéreo de pasajeros para entrar a ese país.

Además, y como si lo anterior fuese poco, nos encontramos en el acuerdo con un anexo sobre el tema de los refugiados, que llama poderosamente la atención por su carácter intervencionista, con el cual se pretende tutelar las facultades Soberanas de la República Dominicana, con la designación de puntos de contacto que se correspondan con los designados por el gobierno estadounidense para así tratar las políticas internas en materia de refugiados, quedando la República Dominicana con la obligación unilateral frente a los mismos.

Recientemente, Leyda Margarita Piña Medrano, Katia Miguelina Jiménez, Jottin Cury David y Wilson Ramírez, juristas de destacadas trayectorias y exjueces del Tribunal Constitucional, expusieron ante el país el pasado 03 de febrero, las razones jurídicas por las cuales el gobierno de la República Dominicana no debe aceptar dicho acuerdo en las condiciones actuales por presentar una clara violación a la Constitución dominicana. Es muy alentador y esperanzador que contemos con voces sabias y firmes en la defensa de la soberanía dominicana, así es como realmente se hace patria.

Actualmente el acuerdo de pre-autorización se encuentra en proceso de control preventivo desde el 08 de diciembre de 2016 por ante el Tribunal Constitucional. El país confía en que los jueces que componen citado órgano, cumplan con su deber y mantengan el precedente sentado en la Sentencia TC/O315/15.