Termina un verano en NYC no tan ‘caliente’ en crímenes: balaceras descendieron en un 19%
Terminó el verano, una temporada que para la Gran Manzana suele estar marcada no solo por el repunte de las temperaturas, sino también por altos niveles de violencia y criminalidad. Pero este año las autoridades de la Ciudad de Nueva York tienen un balance positivo: 28% descendieron los asesinatos y 19% las balaceras, si se compara con el sangriento año 2020.
El alcalde Bill de Blasio, quien lanzó el pasado mes de mayo el programa ‘NYC Verano Seguro’ en medio de una ascendente ‘guerra’ de tiroteos y asesinatos, que venía arrastrando la ciudad por 16 meses continuos, aseguró este jueves que “hemos tenido avances reales”.
“Sacamos más policías a la calle, invertimos en las comunidades más vulnerables para ampliar el proceso de prevención de la violencia. Y además aumentamos los arrestos por armas de fuego”, explicó el mandatario municipal.
En el verano pasado las calles de la ciudad de Nueva York registraron los mayores índices de violencia criminal vistos en décadas, ahora la Ciudad celebra que en comparación con un 2020 definido además por la pandemia del COVID-19, las detonaciones solamente en agosto tuvieron una baja del 31% y los asesinatos un 9%.
En efecto, las tasas de homicidio se mantienen en la Gran Manzana por debajo de otras ciudades grandes del país como Los Ángeles, Chicago y Houston.
En el inventario las autoridades destacan el mes de julio, tradicionalmente el más violento, en esas semanas la tasa de homicidios se desplomó casi en un 50%. Y las balaceras en un 35%.
El reporte apunta además a 29 asesinatos durante todo el mes de julio de 2021, frente a los 57 reportados en julio de 2020 en pleno fragor de la pandemia y las manifestaciones por la brutalidad policial.
Ese número es incluso menor que los 34 homicidios reportados en julio de 2019, una disminución del 14.7%.
Seguimiento a cada balacera
La estrategia del Departamento de Policía de la Ciudad de Nueva York (NYPD) se centró en hacer seguimiento muy detallado a cada tiroteo registrado en las áreas más calientes de El Bronx, el norte de Brooklyn y localidades del este de Queens en donde la violencia estaba empezando a palpitar.
El jefe de detectives de la Uniformada, Rodney Harrison, pondera que se trabajó en vigilancia de precisión en los cuadrantes en donde se estaban encendiendo alarmas, se detuvieron a centenares de personas con posesión de armas y se ofreció ayuda a los jóvenes de vecindarios que estaban en riesgo de involucrarse con pandillas.
“Quiero resaltar el caso de El Bronx, en donde por meses luchamos con muchos incidentes de disparos. Allí en este año hemos logrado 882 arrestos por armas en lo que va del año, esto significa un aumento del 30%”, destacó el jefe del NYPD.
