
Hay de los Peledeista de Montecristi, pues Tito Bejaran a descendido con gran ira sabiendo que le queda poco.
Por: Álvaro Rodríguez
Nos indigna en gran manera al leer el artículo del colega «Fabián Sánchez» el cual se titula «El rostro de la Mediocridad», pues en el mismo expresa lo que literalmente le tocó vivir hace unos días cuando se dirigía hacia su lugar de trabajo dónde por casualidad coincidió con quien anteriormente era su líder políticamente hablando Miguel Alejandro Bejaran, y que por asunto de actos indecorosos que notó en el mismo, renunció a su equipo político. En su relato el colega «Fabián» dice que se acercó para saludarle cortésmente, pero que este de manera arrogante, desesperada y prepotente empezó a insultarle y a tratar de asquerosearlo por el simple hecho de este haberle abandonado.
Algo que nos preocupa como peledeista, es que en dicho intercambio de palabras, «Tito Bejaran» le dijo al colega Fabián, que luego del 6 de octubre el se encargaría de cancelar a todo aquel peledeista que hoy se a declarado en su contra y a favor del Senador «Heinz Vieluf», así como empezó a ejecutar las cancelaciones de todos aquellos peledeista que se declaren con el Presidente de nuestro Partido Dr. Leonel Fernández. Y aúnque esto a provocado el odio y el repudio de los peledeista hacia el compañero Bejaran, el daño es irrepable, pues ya se empiezan a sentir las quejas de aquellas familias hambrientas que dependían de un salario en el Estado Dominicano y que por el simple hecho de no simpatizar por Tito han sido cruel he injustamente cancelados.
En verdad nada de esto nos solprende de parte del compañero Bejaran ya que maña vieja no es costumbre, pero si es preciso dejarle claro que nadie es culpable de que en esta misma semana el Presidente designe a otro compañero en la (DGDF) en su sustitución, que nadie es culpable de que a diario se le vayan varios líderes del partido con el senador «Heinz Vieluf Cabrera» dejándolo sólo poquito a poco, que nadie es culpable de que usted fuera el Diputado más perverso he inoperante de la historia de nuestra provincia, y que absolutamente nadie es culpable de que su obsesión desmedida de ser senador por Montecristi con aspiraciones vitalicias por más de 30 años nunca sean posible por el simple hecho de haber nacido perdedor.
Hay hay hay de los compañeros que sufrirán tu ira, pero hay de usted dañino perdedor que su único medio de sobrevivir a sido la política, pues su carrera terminará sepultada el próximo 6 de octubre tras la inevitable derrota que se te aproxima.
¡¡Usted será senador cuando yo diga!!!
(«Heinz Vieluf Cabrera»).
