Una gestión no se dedica exclusivamente a perseguir judicialmente  

Por Daygorod Fabián Sánchez, Educador y Analista Político

El ejercicio extenso del poder trae consigo consecuencias. El arraigo popular ligado a los desmanes de funcionarios que durante mucho tiempo se consideraron con patente de corso para hacer y deshacer.

Ese accionar abre la cancha para que el juego jurídico anote y enceste.

No obstante las cosas deben de ir en orden de prioridades. Actualmente las principales preocupaciones de la gente son el empleo y la alimentación.

Señalamos esto porque se evidencia en el ambiente que la única plataforma que se quiere usar para gobernar es la persecución judicial.

Perseguir, de forma correcta, sin show y sin lawfare, a quienes desfalcaron las arcas públicas es una acción loable, pero una gestión no puede fundamentalmente solamente en eso.

Los males nacionales necesitan soluciones, más que el discurso jurídico persecutor.

Esto no puede interpretarse como una excusa para que prevalezca la impunidad, no eso nunca.

Lo que si debe de verse como el orden de prioridades existentes, el cual toma lo menos sustancial como fundamento de gestión de gobierno.

Macri en Argentina se dedicó solamente a perseguir a Cristina Fernández ¿Y cuál fue el resultado?

Lennin  Moreno en Ecuador dedico su período a perseguir el Correismo ¿Y cuál fue el resultado?