Charlie Mariotti se ve porque se mueve

Por Rafael Grullón
Cuando Donald Trump pasó a ocupar lo que él llamó El Cuchitril de la Casa Blanca, al moverse comenzó a revivir acciones del primitivas del hombre, como aquella de ir delante mientras la mujer viene detrás. No era un acto de discriminación del hombre, sino que buscaba protegerla de las fieras, como cuando hacían el amor en la selva, que el hombre permanece con los ojos abiertos en guardia, mientras la mujer podía viajar a otro mundo con los ojos cerrados, episodio que todavía se repite como reminiscencia de tiempos remotos.

Cuando Donald Trump se movía se hacía viral, ya que una vez dejó a Melania a merced de las lluvias mientras él la dejaba atrás llevándose el paraguas en dirección a los periodistas. En un viaje al exterior se viralizó un vídeo cuando al caminar Trump trató de agarrar de manos a Melania y ella lo repelió, acción captada en cámara. Ahora, en la nueva administración, Joe Biden iba caminando con su esposa hacia el helicóptero presidencial y se abajó sobre las gramas, tomó una flor y se la pasó a la primera dama.

La rana no ve su presa, la mosca, si esta no se mueve y en la vida del hombre, si en la realidad no hay movimiento, los ojos se mueven en el interior. El movimiento es la expresión del cambio, sin el cual se deja de mandar información al cerebro. Las plantas no tienen cerebro porque no se mueven. Charlie Mariotti ha conceptualizado su Secretaría en el PLD de » Itinerante «, en movimiento, y sus vídeos corren bien en las redes cuando se graba manejando en las carreteras anunciando sus llegadas a los encuentros de provincias con los peledeístas. Charlie se está viendo porque se está moviendo.