La nueva antena y pantalla de la época
Por Rafael Grullón
Antes se hablaba de pantalla chica y pantalla grande, en franca referencia a la diferencia que había en verse en televisión o en el cine. Las grandes estrellas eran las que llegaban al cine, pero hoy son aquellas que se viralizan, llegando a las masas del planeta sin pasar por Hollywood. De ahí, que una estrella de Hollywood se sinceró un día y proclamó: «Ya el tamaño de la pantalla no importa», mientras a otra le preguntaron ¿Por qué se había divorciado del marido?, y contestó: «Él no me daba rating», no tenía audiencia. Hasta esta época del teléfono celular, aunque siempre lo había intentado, el hombre había fracasado en construir un aparato que hiciera muchas cosas a la vez. No solamente sirve para grabar el audio y la imagen, para comunicarse a distancia contra persona y alumbrarnos en la oscuridad, sino también para escuchar los gritos de la mujer cuando de teja grito de voz en el WhatsApp «Trae pan las muchachas, las va a dejar morir de hambre.» Al escribir sobre Clarita, la cocinera de Balaguer, nos escribió la amiga “Altagracita” de Nueva York, y nos dijo «le envié por WhatsApp tu artículo a un hijo de Clarita, que también es mi amigo, pero me preguntó ¿Que cuál es tu página? Y ayer recibí por el celular una llamada Michael Hazim, el hijo de Julito, y nos preguntó ¿Grullón, además del WhatsApp, por donde más, por qué página, está distribuyendo las informaciones? La nueva generación perdió el olor del periódico físico y no sale a comprar la última edición ni espera la hora de la emisión de un noticiero de televisión o de radio, sabes que, si algo sucedió, le llegará a su celular, la nueva antena y pantalla de la época.
