Cuando se llega tarde a la historia

Por Rafael Grullón

Una vez Juan Bosch fue invitado a un acto de puesta en circulación de un libro del poeta Rober Berroa a Hato Mayor. El «bonachón” de Berroa, pensando a los dominicanos a recortarse el cabello a la barbería a última hora. Cuando el barbero estaba en su buena, entró alguien a la Barbería y le dijo «Robert, ya Juan Bosch llegó».

Al poeta le explotó el mundo en la cabeza al pasar por la vergüenza de llegar tarde y tener que excusarse ante su líder. Una de las cosas que caracterizó la presencia de Leonel Fernández en los actos fue la impuntualidad, al tal punto que Miguel Guerrero, quien llegó a ser Secretario de Prensa de la Presidencia, dijo una vez que «Leonel llegaba tarde a sus propios actos.»

Un día en un acto de Leonel hubo una excusa, que como decían en los tiempos de la esclavitud en Norteamérica son como los amos, que cada quien tiene una, que le puso la tapa al pomo: Cuando los periodistas inquirieron la presencia del mandatario que no llegaba, la gente del protocolo contestó «El Presidente no llega tarde, es que ustedes llegan muy temprano».

Esa es la expresión clásica de la salsa de Héctor Lavoe, que llegaba tarde a sus fiestas, y terminó definiéndose en esa canción como «El Rey de la puntualidad». Y todo esto viene a cuento porque la semana pasado Danilo Medina tenía una reunión en la Casa Nacional con los senadores y diputados del PLD pautada paras las 3:00 PM. Danilo llegó faltando unos minutos antes de esa hora, pero los legisladores llegaron a las 4:00 PM.

Nos cuentan que Danilo dio en la mesa y le comunicó en tono enérgico a los legisladores que la reunión quedaba suspendida y convocada para el otro día a la misma hora. Y aquí tenemos que seguir recordando a un poeta ruso que vino al país, y cuando se iba en el aeropuerto, los periodistas le preguntaron sobre los dominicanos, y contestó » que los dominicanos son buenas personas, pero que notó una debilidad, y es que llegan tarde a las citas, agregando que, si los dominicanos siguen llegando tarde a los compromisos, llegarán tarde la historia»