
Por Daygorod Fabián Sánchez, Educador y Analista Político
Antes de entrar en materia es dable decir que el actual Senador Moreno Arias para ganar su curul hizo lo correcto, políticamente hablando: pactar con todo el que le brindase apoyo.
Arias, que es un sagaz político, necesitaba apoyo tanto interno del PRM como de exponentes que no hayan sido del hoy gobierno, nos referimos al PLD. En ese sentido su táctica es digna de felicitación pues al final le dio los resultados esperados. Aclarado esto pasamos a materia.
Más allá de la traición efectuada, sin ningún tipo de rubor, por parte del exdirector de Desarrollo Fronterizo (DGDF) Miguel Alejandro Bejaran en contra del tres (3) veces Senador Heinz Vieluf Cabrera, hubieron otros elementos que fueron el motor para emitir el voto, por parte de peledeistas a favor de un candidato del PRM en el nivel congresual.
La victoria de Luis Abinader era evidente, por lo que muchos pensaron que si buscaban la gracia del hoy Senador, éste intercedería para dejarlos en sus puestos de trabajos o continuar devengando salarios injustificados (botellas).
Inclusive luego de pasado el proceso y develarse la traición los seguidores del señor Bejaran manifestaban públicamente que la acción estuvo justificada, pues seguirían cobrando en el gobierno.
Resulta que ha sido todo lo opuesto, como era de esperarse el Señor Arias y el PRM han tomado en cuenta a su gente, a su PRM, como es natural en los cambios de gobierno.
Pero de todas formas las traiciones tienen su precio y su premio, algunos de los partícipes de la misma han sido colocados en otros lugares, pero no con los salarios esperados sino con migajas digna de lastima.
