Los pesos se cuidan solos

Por Rafael Grullón

Nos revelaba Diomedes Núñez Polanco que cuando Juan Bosch llevó para la impresión el libro “El Caribe, Frontera Imperial”, la editora le observó que al título le faltaba algo, y le agregaron como principal en grande “De Cristóbal Colón a Fidel Castro”. Cuando Fidel Castro vino al país por primera vez fue a visitar a Juan Bosch a su casa de la Paseo de los locutores, cuya calle Don Juan la tildaba de las cosas extrañas que pasan en el país, ya que viviendo allí no conocía ningún vecino que sea locutor.

Doña Carmen Quidiello de Bosch puso en manos del líder cubano una réplica de un regalo que le daría antes de su retorno a Cuba, mientras el entonces presidente Fernández le regaló los tomos que contenían los discursos que Don Juan había pronunciado en la radio. Al recibir los espesos libros, Fidel solo atinó a decir “En este país hay mucho papel”.

Entonces, entre el grupo selecto allí presente pasó a reinar un silencio, ya que el Gobierno cubano se vio precisado de lanzar desde allí, de la casa de Juan Bosch, un comunicado al mundo, y Fidel Castro comenzó a corregir el documento de prensa letra por letra hasta firmarlo. Como eran líderes de la misma estirpe, la experiencia ya la había vivido con Don Juan, quien nos corregía las notas de prensa letra por letra con un lapicero rojo.

Pero estando en Monte Cristi en medio de la campaña de 1994, al pasarle la nota de prensa a Don Juan en dos cuartillas ambas con el papel timbrado del Partido, nos dijo “El papel timbrado solamente va en la primera página, no en la segunda, porque hay que ahorrar los recursos del Partido”.

Entonces comprendí lo que siempre repetía el corrector de pruebas y estilo de Vanguardia del Pueblo, Daniel Cruz, quien citaba a Don Juan que constantemente exhortaba con la expresión “Cuiden los centavos, que los pesos se cuidan solos”.